jueves, 6 de enero de 2022

CRITICAL POINT

 



CRITICAL POINT 

(Punto crítico) Mensajes inolvidables

Hay maneras de interpretar un determinado momento en relación a un ámbito específico. Una empresa tiene un punto crítico, una función  matemática tiene un punto crítico, como así también la química, etc., etc. En sentidos diferentes por supuesto, pero que evidentemente nos da la comprensión de un comportamiento extraordinario en determinado momento. Como personas razonables nos enfrentamos  alguna vez a este quiebre, a un punto crítico, que no es otra cosa que el instante preciso en que sucede o es necesario realizar algo importante.

Antes de levantar tu copa para brindar por la llegada de cada año nuevo, justamente faltando algunos  segundos nos enfrentábamos a este dilema. Antes de brindar volvimos a repetir el mismo deseo personal para nuestras vidas. El año anterior, solo como un documento recuperado, recordamos también usábamos  las mismas palabras, los mismos anhelos de un porvenir exitoso. Pero en los silenciosos pasillos de nuestro interior reconocemos que no hicimos nada por concretarlos. Una acción repetitiva que no produce cambios. Como hijos de Dios, por fe, tenemos destellos de una sensibilidad a una visión sobrenatural de lo que Dios hará con nuestras vidas, faltando segundos para terminar el año y comenzar otro. ¿Somos cristianos con mucha fe?

o ¿es un mero hablar? ¿Nos conocen en nuestra capacidad de inspirar en la fe a otros? O ¿no alcanzamos a conocernos bien a nosotros mismos?
Pensemos en esto, que hay alguien que está viviendo un momento crítico. El es un hombre de fe, como él, como ella (señalando a la audiencia) que esta cabizbajo, sus labios trémulos se humedecen con lágrimas y mucosidad. Sabes de lo que hablo ¿verdad?, cuando estamos conmovidos por algo y no podemos controlar la mandíbula y  labios que tiritan sin control. Los gemidos ahogados están subordinados al silencio y el, comprende que no puede gritar de dolor aunque quisiera. Está sufriendo y piensa que por obedecer a Dios está pasando por un lugar sombrío y tenebroso, la solución a su problema no la ve delante de él, solo percibe un paisaje de soledad. Le parece incomprensible que lo que Dios le regaló, se lo vuelva a pedir inexplicablemente. Pero obedece en su quiebre, porque es un hombre de fe, así lo conocen. Por lo menos así dicen, y él cree que si, que es un hombre de fe…o es un mero hablar (esto es en referencia a quien presume de conocer a Dios, pero en realidad vive una experiencia abstracta, superficial y no una relación  profunda, intima y solo habla de Dios por hablar)  

Nos hemos visto en situaciones extremas en estos últimos tiempos tal vez, llevados a un punto crítico, en el cual nuestra dependencia de Dios se vuelve real, en la obediencia de esperar una salida a través de su mano. No hay vuelta atrás, no es lo que Dios espera, el, no espera que los valientes cristianos enfrenten una circunstancia con un valor inesperado para luego ceder. Que hablan de un Dios que obra en lo imposible y luego dudan.

Imagine al joven David desafiando al gigante en medio del ejército de Israel, eso lo hace cualquiera, delante del rey Saul, también, pero ahora frente al gigante Goliat, tiene una oportunidad, pedirle disculpas y salir corriendo.

Imagine a los jóvenes amigos de Daniel desafiando al edicto de un rey. De no obedecerlo,  diciendo a sus emisarios de que no adoraran a otro dios que no sea el Dios verdadero en el cual ellos creen, cualquiera puede hacerlo, ahora delante del rey y frente a un horno de fuego como castigo, tienen una oportunidad, pedir disculpas y tomar el primer camello- bus a cualquier lugar. Ellos eran hombres de fe o su fe era ¿un mero hablar?

       El profeta Jonás alguna vez fue al templo, de allí su nostálgica oración (Jonás 2: 4)habló a solas con Dios, el era un hombre de fe, al punto tal que Dios le va a encomendar una misión, Dios no desató este proyecto así porque si, el de ir a Nínive a predicar a la gente el arrepentimiento, Jonás estaba involucrado desde el inicio ( Jonás 2:9)  Pero algo sucedió en él, ( Jonás 2:8)su relación con Dios tal parce era una apariencia,  un mero hablar; de eso estamos seguros y el va a tener que hacerse cargo de los próximos eventos.

Volviendo a nuestro personaje principal, Abraham, el hombre cabizbajo, era un hombre de fe, él obedeció a Dios y le creyó cuando dejo su tierra, su gente y se fue al lugar que le dijo le mostraría como una promesa ¿hasta dónde Dios puede confiarnos sus propósitos no solo en nuestro tiempo sino también en el futuro que el a diseñado y que nos ubica como una pieza relativamente importante? Dios conoce al patriarca, lo conoce bien, ahora necesita que el siervo se conozca a sí mismo, saber hasta dónde es capaz de obedecer a Dios aunque el próximo paso traiga momentos difíciles de soportar. Allí va Abraham, rumbo al monte Moriah, lejos de su zona de confort, con su hijo que lo somete inocentemente a un interrogatorio melódico lacerante ¿Dónde está el cordero para el holocausto?

Un punto crítico fundamental para la continuidad de los sucesos, aun cuando todo está determinado que suceda como Dios quiere, Dios va a realizar algo importante, es el instante preciso en que sucede lo impensado. Porque Isaac, su hijo es el sacrificio.

“Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo: Abraham…”no extiendas tu mano…”porque ya conozco que temes a Dios”

“Entonces alzo Abraham sus ojos y miro (la solución no está delante) y voltea a sus espaldas y aquí un carnero…”

Seamos sinceros, nosotros somos mas impulsivos, sanguíneos y nos atrevemos a enfrentar a Dios de manera frontal, “¿si sabias que te temo porque me trajiste hasta aquí para semejante prueba? ¿Acaso tuve que obedecerte al punto tal de renunciar a lo que más amo?

Porque Dios confía sus planes a hombres y mujeres que no ceden en la duda, que obedecen a Dios de todo corazón, con su vida, con el despojo y el renunciamiento, aunque el ya lo sepa, que siempre lo supo, que le tememos y que somos capaces de entregarlo todo por obedecer su voluntad, o de lo contrario somos un pueblo que dice conocerlo que habla de él como si fuese el todo de nuestra vida y tal vez sea así, o tal vez es solo un mero hablar.

El pequeño joven enfrentado al gigante  no retrocedió, antes bien corrió a la línea de batalla (1 Samuel 17:48)

Los amigos de Daniel no titubearon en su determinación (Daniel 3:18) y allí fueron a parar, dentro de un horno de fuego (Daniel 3:21)

La visión desconocida muestra a Jonás desde adentro de un gran pez, envuelto en algas, en jugos gastrointestinales, saliendo como vomito, deshidratado, soñoliento ahora sobre la arena y bajo el rayo de un sol implacable. Una postal desconocida de su experiencia. El teme a Dios (Jonás 1:9) ahora él se conoce sinceramente a sí mismo y no tiene dudas de ello y lo dice para que los demás los sepan. Dios sabe que Jonás siente temor por su presencia, pero ahora lo llevara a un lugar imparcial para tratar con su vida. Dentro de un pez uno puede comprender muchas cosas. Así lo hizo con Abraham, en el monte Moriah, lo hizo con David en el campo de batalla, lejos de las ovejitas, lo hizo con Sadrach, Mesach y Abed-nego en Babilonia, en el horno de fuego ardiente. Como lo hizo en este tiempo conmigo en una prueba tan difícil de soportar, como lo hizo con vos, en un hospital, en una situación extrema donde obedecer a Dios es lo único que nos queda, confiar en el aunque levantando los ojos, la solución no la vemos de frente. Un punto crítico determinante, de parte de Dios cuando va a sorprendernos con una acción importante a nuestras espaldas (algo inesperado)  y de parte nuestra en el momento preciso en que debe suceder algo importante.

Cuando era un niño llegue al hospital en brazos de mi madre, con un hilo de vida. Allí en el pasillo, el médico fue tan sincero como nadie, la medicina tiene sus límites “Si pasa de esta noche puede tener esperanza de sobrevivir”

Mi madre sollozaba con gemidos y en mi parcial inconsciencia, en la fiebre de mi delirio escuchaba su oración como un gemir contenido. “Señor te lo entrego en tus manos…” “Has tu voluntad…”

Dios la saco de su hogar a un frio pasillo de hospital, para una experiencia que dejaría una huella imborrable en su vida y en la mía también. La historia siguió y hoy puedo contarlo. Mujeres como ella hay muchas, yo estuve en los brazos de alguien que temía a Dios, alguien que lo conocía íntimamente, que confiaba y obedecía su palabra. Fue un punto crítico, cuando ella alzo su mano de renunciamiento, cuando su oración fue la voluntad de Dios de entregarme como un sacrifico de madre. Entonces su voz fue un susurro en el silencio.

Dios está conforme con su siervo Abraham y se lo hace saber (Génesis 22: 16,17)

“por cuanto has hecho esto…” “…de cierto te bendeciré…”

Llamo Abraham aquel lugar, Jehova-Jireh…Dios proveerá

Que ante cualquier circunstancia que trae este año nuevo 2022, podamos confiar en la provisión divina, comience el año con lo que tiene, no con lo quisiera tener, tenemos nuestra fe en Cristo, que no sea un mero hablar, confiamos que ante los desafíos que enfrentaremos no cederemos terreno al enemigo, porque Dios proveerá la salida. Pensemos que Dios nos trajo esta mañana a su casa, a su templo a este lugar, fuera de nuestra  zona de confort, para pedirte en obediencia que le entregues aquello que amas tanto o más que a él. Aunque te lo haya regalado, aunque fue el fruto de tantos años de oración. Tal vez puedas escuchar su voz en tu quiebre que te susurre, “ya conozco que me temes y por lo que hiciste te bendeciré” ¡Que Dios te sorprenda de nuevo!

Fragmento del mensaje dado el 2 de enero del 2022 en la iglesia El Buen Pastor por David Fernández. La Plata, Buenos Aires. Argentina.

 

lunes, 6 de diciembre de 2021

El gran escape  



¿Es verdad que ya no duermes bien como antes? Te despiertas y no puedes dormir, Dios te llama a cualquier hora, hay algo en el aire y no sabes que es; abres la palabra  y Él te sigue hablando. Cantas alabanzas y te quebrantas, Dios te habla en sueños, te inquieta con sueños  y visiones. Parece que cada mensaje del predicador da justo para tu vida. Le preguntas ¿Qué pasa conmigo? ¿Qué quieres de mí? Entonces algo sucede...en el mejor de los casos se comprende el mensaje con el corazón. En el peor de los casos, quizás se puede considerar que unas merecidas vacaciones en Tarsis sea lo mas apropiado que merecemos. El boleto está en la mano y nadie puede detenernos. Así fue como a mitad del viaje y sin premeditarlo, nuestro personaje Jonás por decisión unánime es arrojado al mar en medio de una tremenda tempestad. Lo inesperado sucedió, y rapidamente entendió que muchos factores indirectos eran producto de su responsabilidad. Un gran pez enviado por Dios lo tragó y lo mantuvo en su vientre por tres días, ese, seria "su lugar de tratamiento".

En algún momento de nuestras vidas, todos vamos a parar dentro de un gran pez como Jonás en una circunstancia desesperante. Allí aprendemos a orar de otra manera, entendemos que con un cambio de actitud se puede comenzar a hacer bien las cosas. Recordemos que el profeta , no podía escapar de Dios (nadie puede) pero le enviaba un sutil y silencioso mensaje de: "no me interesa". Ahora deberá experimentar a través de una crisis, el resultado de la desobediencia  y comprender profundamente el valor de una promesa.

Alguna vez lo hicimos ¿verdad? Prometimos tanto, en medio de lágrimas, con manos levantadas y dando un espectáculo en la primera fila de la iglesia y luego nada. Hay una promesa pendiente y Dios no la ha olvidado. Vamos, ¿no creerán que estoy poniendo en boca de Jonás algo que el no dijo, o si?…

 

 “…Pagaré lo que prometí…”   Jonás 2:9

 

Tres días y tres noches para aprender que no se puede… ¿Escapar de Dios?... si por supuesto, pero no es eso a lo que me refería,…

No se puede escapar de una promesa hecha a Dios,anunciar el arrepentimiento ¿Qué vas a hacer a favor de tu propia historia? Así está el panorama, es hora de sentarse y hablar con Dios, meditar en una expectativa inusual, algo te quiere decir, algo me quiere decir, algo nos quiere enseñar…

Fragmento de: “Un estudio interno” autor: David Fernández 

 


sábado, 7 de agosto de 2021

ME GUSTA CUANDO BAILAS...





Me gusta cuando bailas…



No todo es mirar y criticar, la vida necesita una infusión de sinceridad cada tanto. Para algunos tal vez sea irrelevante. Para mí, fue un lento proceso, una transición voluntaria, no me di cuenta pero en algún momento deje de ser tan estructurado a la vista de algunos. Le echare la culpa con el tiempo a qué hay quienes viven pendientes de una supuesta insinuación en lo que se habla o en lo que se escribe. Tal vez esa postura solo les sirva para resaltar un pequeña virtud personal que creen tener a favor y si esto es verdad entonces ¿Por qué con animosidad nos rodeamos de gente muy introvertida que no lo admite? He capturado la secuencia en la que algunos guardan un silencio prolongado cuando les cuentas algo y no se trata de un respetuoso espacio sino que toman una postura inusual en ellos y esto es en referencia a su personalidad. Quiero decir que se sumergen en un aura intelectual esperando un pestañeo como observadores compulsivos de todo lo que les parece que supuestamente no suena bien. Y no vayas a bajar la mirada porque entonces si tendrá la certeza que algo escondes bajo la alfombra. Una inesperada sesión de análisis cognitivo, en manos de una irresponsable criatura.
Ella bailaba delante de mí, estaba descalza pero extrañamente parecía que lo hacía al son de una melodía que sonaba en su mente. Su cabellera larga y rubia se movía en el vaivén de su cuerpo. Seguramente no pasaba de los treinta años. En el giro delicado de su baile me miraba de lado y sonreía. Llevaba puesto un vestido con florcitas pequeñas, rojas y azules. Dio un último giro mirándome de frente y así se fue bailando con sus manos levantadas por un camino hasta que la perdí de vista. Me desperté, había sido un sueño. Mire la hora y era ya tiempo de volver del almuerzo a mi lugar de trabajo. Me había recostado en el césped y allí quede profundamente dormido. Al otro día, al amanecer, ella murió. Mi madre muy joven en mis sueños vino a despedirse de mí. Me dio paz saber que su figura se perdió en un camino brillante, las calles de oro me refieren su destino, ella iba al encuentro de su amado. Aun recuerdo ese día soleado y aquel sueño casi tangible que significaba una despedida real y un adiós ficticio, cuando ella bailó para mí...yo fui feliz. Aunque el silencio prolongado del lector haya encontrado sutilezas sospechosas en el inicio del relato, solo sé que soy sincero, cada tanto; mirando la vida como quien sabe que algún día andaremos por ese camino sin vestigios de nada que nos recuerde dolor. No todo es mirar y criticar, la vida nos necesita.

 David Fernández

martes, 27 de julio de 2021

UN PLAN PERFECTO

 





UN PLAN PERFECTO

 

      Una misión específica de gran envergadura necesita un plan perfectamente elaborado lo que hace pensar que no puede depender de una sola persona, por la importancia que conlleva cada instancia, por la magnitud de un propósito inicial es que cualquier acción indebida o equivocada finalmente afectará para bien o para mal  tal vez, a mucha gente.

En un plan estratégico hay personas involucradas y a veces  pueden ser muchas. De más esta decir que cada uno ha sido seleccionado rigurosamente por un perfil sobresaliente. Si es así convengamos que  para que una misión sea exitosa la misma debe estar minuciosamente estudiada por cada uno de los involucrados. Es casi imposible que una sola persona lleve a cabo una estrategia y que no esté sujeta al error humano. Pero un plan siempre tiene un secreto inherente, implícito.  Alguien que ayude, otro que aporte un dato desconocido, alguien que colabore incondicionalmente, alguien que se sacrifique. Tal vez tenemos en mente alguna buena película al estilo Hollywood, algo en Netflix, bien guionado con una trama interesante. Hay un momento clave, el clímax de una historia de superación en la que el protagonista cruza la frontera, está en libertad. El rescate en un asalto con toma de rehenes, adrenalina pura en una circunstancia en la que algo puede fallar. Es un lugar crítico, es el instante ideal para dar un paso al costado o seguir avanzando dispuesto a pagar el precio, cueste lo que cueste.

“Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo”…
“Habiendo dicho Jesús estas cosas, salió con sus discípulos al otro lado del torrente de Cedrón, donde había un huerto, en el cual entró con sus discípulos”…

San Juan 17:24 ----18:1

El maestro, sale de la ciudad, cruza el torrente de Cedrón, sube la pendiente del valle que lleva el mismo nombre, para estar en el huerto de los olivos. Allí, donde siempre va a orar con sus discípulos. Previo a esto le pide a su Padre en una oración intercesora, que les permita que sus discípulos puedan estar con él, en aquella gloria que le recibirá nuevamente. Pero no haciendo énfasis en lo significativo de su reino, sino  para comprobar el amor de su Padre.

Cedrón significa “oscuro” “sombrío”, es el lugar que Jesús debe cruzar  para dar continuidad al “Plan Perfecto”. Todo está sujeto a un error, aunque Jesús es verdadero Dios, también es verdadero hombre. Hay un secreto que él sabe es crucial y allí lo revelara para nosotros.  El valle de Cedrón tiene historia para contar, como la de muchos lugares, como la historia de algunas personas, como la historia de mi vida o de la tuya…historias.

Fue este mismo lugar donde el rey David conoció un momento crítico de su reinado, cuando su hijo Absalón se sublevo y derroco su gobierno tras un par de años haciendo proselitismo bajo un manto carismático de popularidad.
“Y todo el país lloro en alta voz; paso luego toda la gente el torrente de Cedrón; así mismo paso el rey; y todo el pueblo pasó al camino que va al desierto”…

“2 Samuel 15:23 y 30  , Y David subió la cuesta de los Olivos; y la subió llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos. También todo el pueblo que tenia consigo cubrió cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían”…

El rey Asa, en 1 Reyes 15:11, echo a los sodomitas del país,  hizo renunciar a su madre a ser reina porque hizo un ídolo de Asera. Deshizo los ídolos y los quemo en el torrente de Cedrón.

El rey Josías en 2 Reyes 23: 6 y 12, derribo altares de Asera y los quito de la casa de Jehová y lo quemo en el valle de Cedrón. Altares que había hecho Manases y los hizo polvo arrojándolo al torrente de Cedrón.

El rey Ezequías en 2 Crónicas 29:16, Limpio la inmundicia que habían traído al templo y lo arrojo al valle de Cedrón

Las imágenes se superponen, parece una secuencia cinematográfica en la que aún faltan detalles que no pueden pasar desapercibidos. Los religiosos del templo habían construido acequias hacia el torrente. Un lugar que recibía en sus tranquilas aguas (hasta que se llenaba por las abundantes lluvias) todo el excedente de sangre de los continuos sacrificios. El torrente la llevaría a su destino final, el Mar Muerto. Esto debía terminar, a Dios ya no le agrada este tipo de ofrenda, no es suficiente para toda una humanidad perdida. Nos ha sucedido, algún momento en nuestra niñez, en nuestra juventud; el de transitar el lugar sombrío de la soledad, de la falta de afecto, del rechazo. Un oscuro valle en donde nuestro pasado doloroso y todo pecado que nos asedia en un mundo que administramos en  privacidad absoluta que debe ser desechado para aceptar que la voluntad de Dios es lo mejor que puede pasarnos. Jesús lo cruzo, pero no porque tenía algo de que arrepentirse, lo hizo en humillación haciéndose hombre en obediencia, porque él era el cordero de Dios. Nadie hizo una logística del odio que estaba en ciernes y ahora es consumado, nadie aporto datos sobre cuando comenzaba la hora de las tinieblas, no hubo quien le hiciera cruzar la frontera en un salvoconducto, ninguno aporto a su libertad. Algún valiente discípulo sugirió enfrentar la situación con violencia y solo estaba obstaculizando la misión (¿pensaste en Simón Pedro, verdad?) ¡Correcto!

“Vuelve tu espada a su lugar”…

“¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?...

“¿Pero como entonces se cumplirían las Escrituras de que es necesario que así se haga?

Acompañado por la palabra profética, entristecido y angustiado sube hacia el huerto.

Jesús sabe que un paso a un costado es posible, está implícito en el huerto de los Olivos, en sus oraciones, en el sudor que son como gotas de sangre “Si puedes pasa de mi esta copa”…

Y es que aun se huele el humo de ídolos quemados que sube por el valle. Aun por el rio, el agua baja turbia de tantos desechos, que se arrojan de la ciudad. Las lágrimas del rey David y del pueblo que lo acompañaba siguen humedeciendo la tierra, porque todo está bien hasta que algo sale mal. Si, así es, este lugar tiene sombra de muerte, un sitio que alguna vez tendremos que transitar en busca de la felicidad. Tal vez muchas decisiones en nuestra vida tuvieron un carácter personal, sin connotaciones bíblicas y que aun sobreviven al tiempo. Para refrescarnos la memoria de que algo no funcionó en nuestro minucioso plan elaborado en la independencia de Dios. Un proyecto de trabajo, una carrera profesional, una relación. Una historia.

Dios tiene propósitos trascendentes y buenos, pero en algunos casos no se cumplen por el mero hecho de que intentamos darle una mano en el afán de ser favorecidos y allí lo echamos todo a perder.  Cuando pensamos que el necesita que colaboremos por si acaso algo puede abortar la misión. La vida del cristiano, de un hijo de Dios es la obra consumada de un plan perfecto, que se remite a un secreto tan trillado pero lamentablemente mal asumido cuando debe ser ejecutado y es con respecto a quien sostiene los hilos que dan continuidad a nuestros próximos años de vida sobre la tierra. En el huerto hubo un final alternativo a la voluntad del Padre y era tan sencillo como fallar. El valle de Cedrón debe ser reconfigurado, el torrente de Cedrón debe ser sanado. Luego que el maestro baje del huerto y camine hacia la cruz algo debe cambiar. Tal vez este lugar, nuestra querida iglesia sea un buen lugar para decirle a Dios:

“Que nada sea mi deseo, sino tu voluntad”…el secreto del Plan Perfecto se nos revela para el próximo paso, aceptar la voluntad de Dios no es poca cosa.

Necesitamos cruzar un río diferente, un torrente espiritual que afecte nuestras vidas de manera radical, que cuando subamos hacia nuestro Getsemaní, en nuestro regreso tengamos asumida la voluntad del Padre aunque haya que pagar un precio muy alto y que va en contra de nuestros propios intereses. Necesitamos  una palabra que nos dé una visión renovada.

“Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar”…

“…Y me hizo pasar las aguas hasta los tobillos”…”.hasta las rodillas”…”hasta los lomos”…

“Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al Araba y entraran en el mar y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas. Y toda alma que nadare por donde quiera que entraren en estos dos ríos, vivirá

“..Porque sus aguas salen del santuario y su fruto será para comer y su hoja para medicina”…

Ezequiel 47:1 -8-9 y 12

El profeta  tuvo una visión alentadora de un rio saliendo del lugar Santísimo, aguas del Espíritu de Dios que traen sanidad, salvación que llega como un torrente. El velo del templo rasgado en dos lo confirman, abrazar la voluntad del Padre valió la pena. Será  nuestro alimento diario y remedio para nuestras almas. Un reto para valientes, que no temen mal alguno, porque Dios está con ellos. Por la obediencia a la voluntad de quien en la eternidad no diseño una estrategia militar sobre el mapa de un mundo que dependiendo de un ejército de soldados subordinados a una causa sino a la obediencia de un solo hombre. Que Dios alumbre nuestro entendimiento, que el torrente del Espíritu venga con sus aguas saludables y nos moje los tobillos desde nuestra niñez espiritual cristiana, que nos moje hasta las rodillas en cada etapa de madurez para enseñarnos a vivir en humildad y rendición y también que estas aguas nos llegue hasta los lomos para aprender el verdadero esfuerzo en el servicio al que nos ha llamado. Que Dios bendiga nuestras vidas. Amén.

Fragmento del mensaje dado 
por el Pastor David Fernández en la iglesia El Buen Pastor - ciudad de La Plata-Buenos Aires-Argentina  

martes, 4 de mayo de 2021

ATMÓSFERA DE MILAGROS

 


Atmósfera de milagros 


            En casa somos tal cual nos vemos en el espejo. Sin filtros, sin maquillajes sin aquello que nos muestra más producidos ante el público. A esto sumamos lo espontáneo, lo natural de nuestra personalidad,  la parte más rica de nuestra identidad. Tal vez y quiero ser sincero en esto, porque me impacta extraordinariamente, de como Jesús siempre trabajo en este aspecto y muchos personajes bíblicos supieron captar la propuesta. Puedo estar imaginariamente en aquella cena familiar y reconocer a Lázaro, quien va a saborear el plato humeante antes de su imprevista muerte. Marta siempre servicial y atenta a cada necesidad en la mesa. Tan frontal y desprejuiciada para reclamarle al maestro algo que  nadie había notado, de cómo su hermana Maria, no colaboraba en preparar el lugar y Jesús  le tuvo que mostrar la necesidad que ella escondía en su queja.

      En nuestro hogar somos desinhibidos. Sera quizás porque en una casa las actitudes son más naturales y nos muestran en conductas que en público no se ven a menudo. 

Necesitamos que Jesús entre a nuestro hogar, en verdad lo digo, allí donde, a nadie podemos convencer de otra cosa, no hay mascaras, somos tal cual nos reflejamos en el espejo, donde confrontados con la persona de Cristo algo bueno y sobrenatural tiene que suceder. 

De igual manera, Jesús se alegra que vayas a su casa, a su templo, donde te congregas con otros que comparten la fe para alabar su nombre en cada servicio, pero él desea por sobre todas las cosas entrar a tu hogar, allí donde se aloja tu verdadero perfil; tan desconocido y sensible, en esa intimidad en la que se admite que muchas cosas necesitan un cambio. Porque en público creamos personajes ficticios, con virtudes ensayadas cuando la verdad dice que debajo de la alfombra se esconden  prejuicios, inhibiciones de un concepto personal que nos juzga en el silencio de nuestra conciencia y permanece constantemente a la defensiva y que muchas veces limita nuestra manera de integrarnos aun en nuestros círculos de confianza.

Sea por interés, por necesidad o por una queja bien enfundada en argumentos basados en la experiencia personal muchos de nosotros hemos llegado hasta el. 

Han pasado algunos días y las cosas cambiaron tragicamente, Lazaro esta enfermo y Jesús se toma su debido tiempo para visitarlo. Luego de esto, muchas cosas son incomprensibles para Marta que le dice al maestro que Lázaro ya no esta, que llevaba cuatro días muerto y su hedor era inevitable, ya no hay manera de que lo vea. Para ella habrá un silencio interior reservado, un lugar de privacidad donde tendrá que admitir su debilidad, porque ella no cree. Muchos no creen en determinadas circunstancias. Al correr la piedra del sepulcro y a la orden de Jesús, Lázaro sale fuera. Enmudeció a la multitud. Enmudeció la incredulidad y enmudeció a la muerte, dando continuidad a la vida.  Nos cuesta admitir que el tiempo del maestro es lento a nuestras necesidades, que la respuesta llega tarde y no merecimos pasar tanto dolor, pero en verdad olvidamos su palabra que tantas veces nos fue enseñada ¿No te he dicho?...Hoy, está entrando a tu hogar, porque te conoce y sabe cómo eres, pero quiere algo mejor para ti, solo deja que lo más valioso que posees pueda sufrir un cambio…y tu corazón quede al descubierto en medio de una atmósfera de milagros, para la Gloria de Dios.

 San Juan 11: 38-44

David Fernández

 

lunes, 19 de abril de 2021

CONSEJOS ANTIGUOS PA´TIEMPOS MODERNOS

 




Consejos antiguos pa´ tiempos modernos

(De gaucho pa ´gaucho) 

autor : David Fernández



Tenga confianza mi amigo

y aprenda de un buen consejo

si me pare pa´ enseñar

sentado aprendí primero.

Uno conoce a la gente

como si juera la yerba

uno te estruja la tripa

y otro te arruga la frente.

 

Si anda enredau en amorío

eso lo desconozco

tenga en la mano un espejo,

vera que no le chamuyo

le soy sincero en la jeta

como el que chuña en el yuyo.

Le vende lo que aparenta

cualquiera ya esta de guelta

que anda boqueando cual pez

que lo han sacau´ de la  acequia.

Yo no presumo ser santo

ni nada que le parezca

solo es el gesto cristiano

del gaucho que da la mano.

ansina hoy será por uste´ 

y ya me gane un buen amigo

mañana será por mí, 

y le seré un fiel hermano.

 

No es que yo ando en la vida

meando en la puerta ajena

echau cual cimarrón

llorando por mi destierro.

rasque la suerte en la timba

como la sarna de perro.

Yo jüi el hombre engañau

saliendo por fiador

del que en miseria comía

como osamenta el carancho 

por culpa de mi bondad

perdí mi catre y el rancho.

Pero  la justicia  les yega

ya les conozco las mañas

vuelven pidiendo un favor

en donde nunca sembraron

ya caerán como el higo

cuando les yegue el verano

sabiendo el olor del hediondo

se pesca al falso amigo la mano

 

 Por eso de nuevo digo

pa´que le vua anda´ de mintiendo

ya lo june' al angurriento

se  queja de andar empachau

y pone cara de hambriento.

 Uste' me dará la razón

nunca rechace un consejo

que  en güena hora le yega

le digo de corazón

pa´ no pecar de ladino

quien siembra no espera viento

le pide la yuvia a Dios

pá que le de nuevo aliento.

 

Y ya, pa´ ir terminando

digo verdad no le miento

no fui jamás ni seré

como ese cura mezquino,

que esconde la biblia santa

y  cobra como adivino.


Ahora que me conoce

Y sabe bien como pienso

sepa que a Dios se le presta

cuando al que es pobre se ayuda

si lo invite pa´ matear

lo hice de güena gana

que yerba mala hubo siempre

con crucifijo en el cuello

ensucian al inocente.


Por eso ahora toco madera

cuando conozco a la gente

si miran como mi tata

 seguro que es yerba buena.





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martes, 30 de marzo de 2021

Dios, vuelve en una Harley?- mensajes inolvidables

 






DIOS, VUELVE EN UNA HARLEY?

mensajes inolvidables


Fragmento del mensaje dado por el Pastor David Fernandez en la iglesia EL BUEN PASTOR  domingo 28/03/21 - Ciudad de La Plata ,Buenos Aires, Argentina.

Cuando alguien falta injustificadamente y de manera reiterada a su lugar de trabajo, ¿Qué es lo que está perdiendo? Cuando alguien se confía demasiado en los horarios y presume de saber manejar esto y aun así llega tarde al aeropuerto ¿Qué se supone que está a punto de perder?

A ver, si alguien reserva un turno con su médico de cabecera y luego sin aviso lo pospone y esto lo hace varias veces ¿Qué es lo que está perdiendo el paciente?

El primer sujeto (salvo que tenga un jefe muy permisivo y complaciente), va a perder su empleo, el segundo va a perder el vuelo con destino a…El tercero lejos de darle una lección a su médico de cómo cuesta ganar el dinero y decide hacerlo esperar porque le parece que el arancel de la visita es muy elevado en relación al tiempo de atención y lo castiga faltando al turno que ya reservo; déjeme darle una mala noticia, alguien está perdiendo la salud ( no es el médico) Entonces cuando tu pastor te anima a que no faltes al culto de reunión, cuando el pastor te dice que debes estar en los negocios de su Padre y conocer su voluntad y usted falta porque no le gusta lo que se dijo en la prédica del domingo pasado. Porque parecía como que lo miraba a usted, entonces usted no viene y castiga con su ausencia para que se note que su silla esta vacía, déjeme darle una mala noticia, usted está perdiendo la salvación, usted está retrasando la continuidad de los planes de Dios en su vida.

Abra su biblia en Génesis 31: 13

“Yo soy el Dios de Bet-el, donde tu ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu nacimiento”.

Muchos ya conocemos la historia de Jacob, hermano mellizo de Esaú, y de cómo usando de trampa, robo la bendición que le correspondía a su hermano. Cuando Esaú supo esto y que ya no había manera de remediar lo que su envejecido y casi ciego padre Isaac hizo, juro matar a Jacob. Pero el ladrón de la bendición al primogénito ya estaba lejos huyendo a tierras lejanas para salvar su vida. Allí habitó y formo su familia y así también su riqueza económica. Su vida lejos de la casa paternal no fue nada fácil, mucho menos ahora que Dios le recuerda que gracias a él, es que pudo sobrevivir. Quedaba pendiente ahora cumplir el pedido de Dios

¿Volver a casa? ¿Encontrarme con mi hermano? ¡Pídeme cualquier cosa menos eso Señor! Ya nos parece escuchar a Jacob pálido y tembloroso, y esto en referencia a incidentes en nuestra vida, tal vez de un pasado reciente o lejano. Hay lugares a los cuales no volveríamos ni en sueños, o tal vez si nos llevan de los cabellos. Un conflicto con un familiar, una salida muy complicada de algún empleo, sea por una discusión o por una injusticia, decididamente no queremos estar en el lugar en el cual prometimos no volver jamás.

¡No!, ustedes no saben lo que yo pase en ese lugar, como me trataron, como fui humillado y así la lista es interminable. Jacob estaba tratando de imaginar lo que le pasaría si se volviera a encontrarse con su hermano.

Pero cuando Dios dice “Vuelve…” seguramente hay un propósito divino detrás de esto, algo que da continuidad a una historia de vida, solo queda obedecer, Jacob aprendió a conocer a Dios y sabía que aunque su temor le acompañaría en todo el viaje algo bueno debe suceder si se obedece a la voz de Dios. Y vaya que tenía razón su regreso, ahora antes del encuentro con su hermano es portador de una bendición  ganada en una lucha con el ángel de Jehová. Ahora su nombre es Israel, ahora su pasado es sanado para dar continuidad a la historia de una nación.

 “Dios vuelve en una Harley” es un libro de ficción escrito por Joan Brady en 1995 y cuenta la historia de vida de una enfermera de mediana edad de nombre Christine, que vuelve a su ciudad natal, Nueva Jersey, al hospital en donde trabajaba siete años después de haberse marchado por una ruptura sentimental con un joven médico. Se encuentran de manera casual y allí se entera  que él, se ha casado con quien era su antigua jefa de enfermeras y con quien había discutido muchas veces. Deprimida y decepcionada de su propia vida comienza a tener tiempos depresivos enojándose con ella misma por su falta de acierto en el amor, insatisfecha de su figura y tomando su trabajo como una carga pesada, hasta que en  una noche de copas se encuentra con alguien diferente. Alguien que lee sus pensamientos y sabe lo que le sucede, un joven motoquero bien parecido de nombre Joe, en una poderosa moto Harley Davidson. El hecho es que finalmente luego de entablar una charla con ella en el día a día, el se da a conocer que es Dios y que viene en su ayuda. Que su misión es que los hombres y las mujeres de la tierra sean felices y para eso elabora una serie de mandamientos a cada persona para que lo cumplan y así cumpliéndolos puedan encontrar sentido a sus vidas. Para cuando ella aprende a quererse a sí misma, el joven mesías motoquero desaparece siguiendo una nueva misión y  ella conoce a un hombre que conquistara su corazón en el final de la novela.

Entonces me puse a pensar cuanta gente vive una religión de ficción, y más triste aun cuantos cristianos permanecen en un desconocimiento de la realidad, que permanecen en una actitud emocional y la fe es solo un compromiso esporádico de domingo. Luego toda una semana para que Dios se encargue de solucionar los problemas, las pruebas, las aflicciones, porque carecemos de guía, no sabemos discernir lo malo, no hay palabra de Dios para cada circunstancia y el enemigo hace estragos en nuestra familia, proyectos, relaciones y luego una oración breve para que Dios se encargue de ordenar el caos. Esperando que muchas demandas bíblicas se amolden a nuestra manera de ser. Esperando el día que nos crucemos con Jesús y nos muestre su sonrisa mas franca sin importarle qué clase de vida cristiana es la que vivimos. Ya lo decía el apóstol Pablo a la iglesia en Corinto

“Y si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres” 1 corintios 15:19

Por eso hay que crecer en el entendimiento de la verdad, permanecer en la fe, aceptar la soberana voluntad de Dios y sus propósitos en nuestras vidas. No esperando que en algún momento un golpe de suerte cambie nuestra historia y tal vez sin ningún esfuerzo Jesús vuelva  en una poderosa moto americana el peor día de nuestras vidas para decirme como ser feliz en la tierra sin esforzarme por entrar al cielo.

Volver a un lugar del cual salimos con pena y sin gloria no es sencillo, sino preguntemos a Moisés. Acusado de ser un criminal huye de Egipto, viviendo como fugitivo cuarenta años en el desierto, ahora, han pasado muchos años y el tiene una familia un nuevo y distinto empleo, esta acomodado a su lugar hasta que Dios lo cruza en el camino y le habla. “Vuelve a Egipto…”

¿Qué? ¿Volver a ese lugar donde estoy sentenciado a muerte? Los hebreos también me descartaron cuando quise ayudarlos Bla, bla, bla y ya conocemos sus excusas. Finalmente obedeció, y así dio continuidad a los propósitos de Dios, usándolo para cambiar la historia de una nación. De lo contrario el pueblo de Dios todavía estaría haciendo ladrillos en la esclavitud.

Noemí, era una mujer feliz, vivía en Belén de Judá con su esposo y sus dos hijos, hasta que el hambre llego a su tierra y fueron a morar a Moab. Desgraciadamente estando allí, su esposo muere y también sus dos hijos que habían tomado mujeres de aquel lugar como esposas. Ahora Noemí, esta devastada, perdió a sus seres queridos y solo le queda dos nueras. Luego de un tiempo escucha que en Belén otra vez hay pan y que las cosas habían cambiado, decide regresar. De alguna manera Dios le hizo llegar el mensaje, “Vuelve…”

¿Volver? ¿Vestida de cilicio por el dolor? ¿Habiendo perdido todo?

Dicho y hecho, cuando llegaron a la ciudad de Belén se conmovieron por ella “¿No es esta Noemí?” y ella contestaba: “…En grande amargura me ha puesto Dios” “Dios me ha vuelto con las manos vacías”. Aun así, ella obedeció y volvió a donde no quería volver, ella y su nuera Rut, porque Dios tenía planes para ellas, la obediencia dio continuidad a la historia de vida de una persona desconocida, Rut, la moabita, la menos pensada, que ahora se desposa con Booz y da a luz a Obed padre de Isai, padre de David.

Hablando del Rey David, conocemos bastante de su historia, de cuando reinaba en Jerusalén con un trasfondo  familiar decadente y así también en su vida privada. Sucede algo inesperado, su hijo, Absalón se levanta contra él en un golpe de estado, una sedición para derrocar el gobierno y sentarse en el trono, algo que consigue por medio de la propaganda desde el exilio ya que había dado muerte a su otro hermano por venganza quien era el legitimo heredero al trono. Así fue como con astucia y con mentiras, robó el corazón del pueblo y solo esperó la oportunidad. Ahora el rey David huye para salvar su vida. Conocemos la historia, de cómo término esto, Absalón muerto, rebelión apagada. David debe volver, de esta manera solo hay continuidad a la historia, falta mucho por hacer ¿Volver? ¿Después de ser avergonzado por alguien de la misma sangre? ¿Humillado delante de todos?

Nos ha pasado, no queremos regresar a la iglesia de donde nos alejamos decepcionados de los hermanos en la fe, o de aquel empleo en donde fuimos tratados injustamente, donde nos humillaron, o al circulo familiar donde me lastimaron sin merecerlo. A un entorno de amistades que me difamaron, no queremos dar un paso al pasado. Regresar, solo por el mero hecho de cambiar algo.

Imaginemos a Dios en su seno, abriendo un estuche muy precioso, y dentro, un instrumento musical. Jesús se acerca y el Padre le dice: “Llego la hora, debes volver…vuelve”

Jesús mira la trompeta allí, tan reluciente y dice:

“¿Volver? ¿Volver a la tierra? Donde me acusaron falsamente, me torturaron y me crucificaron para darme muerte, oh no, ¡ellos no se lo merecen! ¡Fueron injustos! ¡No! ¡No puedo volver!

Tengo buenas noticias esta mañana, esto no sera así...abra su biblia.

“En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocara la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles y nosotros seremos transformados”.

1 corintios 15: 52

Jesús volverá, para confirmar la palabra profética de un plan, para dar continuidad final al gobierno eterno de Dios

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel: y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitaran primero. Luego nosotros los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”.

1 Tesalonicenses 4:16-17

Seguramente nuestro deber, es seguir velando. Cristo viene pronto.

Cuando vea una Harley Davidson que se acerca hacia usted, sepa que solo es alguien que salió a dar un paseo por la ciudad. Cuando Jesús vuelva, lo hará en una nube con poder y gloria Que Dios te bendiga en este día.

 

 

                                                                                             

 

sábado, 27 de marzo de 2021

¿VES ESTA MUJER?

 




¿VES ESTA MUJER?



“No es usual en mí, invitar a ningún
personaje que pueda ser importante para otros. No soy de los que se dejan
seducir fácilmente por alguna personalidad que se ha puesto de moda. Pero el es
diferente, es como una mezcla de un suave susurro y la bruma de la mañana, es
el trueno distante en mi propio pecho, es como quedar atrapado en el mismísimo
centro de un tornado y desear no abrir los ojos. Tan convencido de esto que una
paradoja de mi invención me ha cegado de asentir que es profeta, aunque no
parezca, creo que lo es, por lo menos para unos muchos. Es que hábilmente me
llevo a enredarme en mis principios, el de admitir que quien más ama, es
alguien a quien le fue perdonado mucho. Porque ahora que ya se ha marchado, ha
quedado en el aire su presencia, tan avasallante que no pude reaccionar cuando
me arengo con ternura que sobrepasa mi entendimiento, con palabras profundas
que jamás alguien me ha hablado. Una sonrisa franca fue el preludio para
decirme: “Simón…─dándome la espalda ─ “¿Ves
esta mujer?, ella me ha tratado diferente a todos ustedes, ella tuvo cuidado de
mi persona, soy tan importante para su vida en este momento que ha mojado mis
pies con sus lagrimas. También ha besado mis pies y los ha ungido con un bello
perfume. Porque me ama mucho, y alguien que ama así como ella, debe ser
perdonada”. Luego él se fue, pero su presencia
aún perdura en el aire viciado de mi mismo y de todos aquellos que rodeaban la
mesa. Porque soy fariseo y no puedo amar tanto así porque si. Porque no puedo
compararme con ella porque es pecadora y yo no puedo permitir que una simple
cena altere el orden de mi vida. Seguramente este Maestro solo quiso ser cortes
con alguien, Jesús ha entrado a mi casa, solo para mostrarme que nada de lo que
hice para el, era lo que él esperaba de mi. “¿Ves esta mujer?...yo la perdono por
su fe” Fue lo que dijo y se marcho al anochecer con algunos de sus seguidores.
¿Ella?...ella también se fue; en paz.” Deje de leer el pasaje en Lucas
capitulo 7 versículo 36 y cerré la biblia, el pastor ya estaba terminando de
predicar, los músicos estaban tomando sus instrumentos para acompañar el final
del sermón. Todos estaban de pie para cantar un coro de alabanza, y yo, había
imaginado una pequeña secuencia cinematográfica de este relato. Mire a un lado,
un tanto más atrás y note que había una mujer que permanecía sentada cabizbaja
y sollozando. Sus manos estrujaban un pequeño pañuelo, pero sus lágrimas caían
sobre las hojas de su biblia que aun estaba abierta y me conmovió. Puedo pensar
que tiene deudas económicas como cualquier persona, problemas familiares y
recuerdos que la atormentan. Tal vez su autoestima esta lastimada y siente que
no la comprenden en su silencio. Pero su actitud dice otra cosa, No es el
maltratado rostro del dolor desconocido, en verdad lo digo y con certeza,
lloraba por amor. Amor a quien murió por ella, a quien borró su pasado y le ha
dado una nueva vida, una oportunidad de encontrar un lugar donde la fe, sea el
perfume derramado en la casa de Dios. Un lugar donde su presencia la abraza tan
fuerte que ella se siente feliz. No pude evitar que el susurro de unas palabras
me traspasara el corazón...“¿Ves esta mujer?…”

Autor: David Fernández

 

martes, 20 de octubre de 2020

LA MUJER MAS LINDA DEL MUNDO

 




LA MUJER MÁS LINDA DEL MUNDO

 

No hay un día determinado en la vida de una mujer, en el que ella por decisión propia deja de usar maquillaje. Me refiero al hermoso hábito en la juventud, de cuando ellas sienten que les ha llegado el tiempo de comenzar a verse más bonitas y entonces ahí las tienes, rímel, rouge, bojouterie, etc. Una ceremonia frente al espejo de pasar el cepillo en la cabellera de hasta cien veces (literal, las mujeres de antes no sabían nada de planchitas para el pelo) y que es parte de una cultura que no se hereda, solo se lleva a cabo.

 Cuando una mujer anciana, se pinta los labios o se pone sombra sobre sus parpados frente al espejo, algo no está bien en ella. Uno llega a pensar que tal vez tiene algún trastorno psicológico y no le dices nada solo por educación. Las arrugas en el rostro ya no permiten la estética facial, no en esta edad, es algo que ha quedado en el pasado y no debería repetirse.

Cuando voy a la casa de mi madre para visitarla, la busco por todos lados hasta encontrarla. Cierta vez la halle en su habitación como tantas veces acostumbraría a estar, en la soledad que toda mujer se permite en un reducido pero merecido espacio de descanso. Un breve paréntesis en el que se analiza físicamente preguntando al aire mismo “¿por dónde se está yendo mi juventud?” El alhajero abierto, collares y aretes de fantasía, pulseras y alguno que otro anillo, conforman su tesoro más preciado. Aquello que es insignificante para otros para ella  significaba una dimensión del alma. Nunca me reprocho que yo la descubriera con sus labios pintados y espolvoreando sus pómulos. Probándose aros que tenían un lindo tono y que le animaban a preguntarme como si yo fuese un espectador irrelevante  “estos aros me quedarían bien con mi blusa de color salmón ¿verdad?”  Y yo solo le entregaba una sonrisa de aprobación, mientras ella presionaba sus labios, para acomodar simétricamente el color elegido.

Luego de mirarse de perfil y de frente como en una sesión fotográfica, tomaba un frasco de crema y comenzaba a desmaquillarse murmurando suavemente “estoy fea”…”estoy vieja”. Yo la abrazaba y le daba un beso diciéndole “No diga eso mi reina”. Luego todo volvía a sus cauces, el alhajero volvía a cerrase para abrirse tal vez dentro de un largo tiempo ¿Cuántas veces lo habría hecho desde su juventud?

Esa noche los recuerdos recientes me despertaron en la madrugada tan solo para recrear la imagen de una mujer frente al espejo. En las horas en la que el alma esta sensible, su voz como  un susurro era solo un monologo para mí, fue entonces que como en una realidad mágica, volví a ser un niño al borde de la muerte y ella estaba a mi lado, como siempre desde que tengo memoria. Ella, para tomar mi mano de manera fuerte y hacerme sentir seguro. Ella, para sacarme de la desesperación con mirada firme, secando mis lágrimas con sus manos, como quien tiene piel que absorbe el dolor y lo hace propio. Tantas veces ausente a la hora del almuerzo, su figura era de esporádicas apariciones, pero cuando yo mejoraba en la salud, entonces volvía al hogar para ocupar el sitio que completaba la postal familiar. Ella, tan decidida a enfrentar la tormenta, solo por mí y sobrellevar mi estado crítico, hasta que todo hubiese pasado y pasó; y yo estuve bien. Finalmente su juventud se hizo volátil entre los pasillos de algunos hospitales a lo largo de tantos años y fue un pestañeo que ella revivía al abrir su alhajero e imaginarse bella físicamente. Como cuando era aun una joven que comenzaba a escribir desde el anonimato la historia que a nadie le interesaría: “Había una vez una familia…” Comprendí cómo fue que renuncio a una parte de su femineidad solo por la aventura de ser mamá. El trailer de una película que ya estaba olvidando me hizo admitir en mi desvelo, que yo tenía mucho que ver en esa mirada de ojos tristes. Yo le había robado el tiempo de su piel tersa y suave, del singular hábito de la belleza ficticia que no se hereda y que solo se lleva a cabo. Ese alhajero era la llave que abría la puerta desconocida de su corazón en donde  guardaba este secreto. Nunca nadie reparo en esto y yo lo descubrí como un espectador irrelevante. Ella era mucho más que un perfume y una linda sonrisa; mucho más que un beso o una caricia que sanó mi alma. Era el verbo amor hecho madre, la mujer más linda del mundo.

DAVID FERNANDEZ

NO SON LAGRIMAS, SON MOSCAS

    NO SON LÁGRIMAS, SON MOSCAS   ¿Lo conoces? ─Te pregunté… ─ Y el gesto de tu boca en forma de herradura fue la respuesta mientras mov...