NO CREO EN BRUJAS...PERO QUE LAS HAY, LAS HAY
Lejos de conspiranoicos,
opinologos frustrados o malos perdedores, los argentinos aprendemos a asumir un
resultado visible (irreversible) en cualquier disciplina “¡Ya está! A otra rosa
mariposa”. No todo es fútbol en la vida, llámese en este caso el deporte popular
y favorito o algo que nos apasiona…pero cuando el mal trago pasa la garganta;
asumimos con animosidad una reflexión personal (introspección) y así también somos
capaces de una reflexión en la diversidad. Sé que no todos hacemos esto, solo
quienes pueden tomarse el tiempo (de
perder el tiempo) sobre aquello que ya no hay manera de revertir y es que hoy
estamos del lado de la vereda de enfrente mirando como otros festejan nuestra
fiesta. No lo digo por despecho, solo que pienso en que hay cosas que sucedieron en este evento y es evidente
que no es normal (¿solo para mí?) No quiero cuestionar, aunque parezca que si, lo
sucedido, no estoy atacando a un ganador, es un análisis personal, como quien
tiene una visión diferente y quiere ponerlo sobre la mesa.
Es que esto ya lo vimos otras
veces, de manera inexplicable algo cambia el curso de manera imprevista (¿o ya
estaba preparado?) Para ser más específicos podemos trasladarnos al mundial 1998,
por dar un ejemplo, en aquella ocasión quien sale campeón mundial para la FIFA
es Francia…o, ¿debía salir campeón…sí o sí? Era evidente que su rival Brasil, en
el primer tiempo, no es el mismo Brasil
de los 45 minutos finales, allí hubo una bajada de línea en el vestuario
¿(alguien más lo noto?) Volviendo al mundial 2026, miremos el funcionamiento
colectivo, miremos sus rostros, alguien que entiende el lenguaje no verbal que
levante la mano y diga algo , el cuerpo también habla señores. Pero quien lo va
a decir, como una denuncia, nadie vinculado a los medios hegemónicos ni el
periodismo en particular lo hará, sería como disparar una bala a los pies. Ningún
periodista reconocido o respetado puede dejar un doble mensaje sobre este tema aunque
lo sospeche, de hacerlo solo le queda al día siguiente poner su título
académico y su carrera en un plato y empezar a comer papel. Hoy 20 de julio
2026 circulan en las redes quienes demuestran lo orquestado que estaba este
campeonato mundial 2026(no soy el único) Tik-Tokers, Instragramers, Fabookeros
y afines, etc, etc. ellos no tienen compromiso con nadie ni temen ser
censurados por que son independientes, se habla sobre quienes serian los
finalistas y también sobre quien ganaría este mundial. O sea ¿estas diciendo
que este programa mundial estaba editado en las sombras por alguna facción de
poder?
No es que estoy viendo
fantasmas, o tal vez sí, pero mínimamente asumiendo ser buenos perdedores,
necesitamos el derecho a réplica, es lo mínimo que se le permite como última
voluntad al que recibe una medalla en lugar de copa. No creo en brujas, pero
que las hay las hay amigo mío…
Las lágrimas del mejor
jugador del mundo no me hacen referencia a la impotencia de no poder llevar a
su equipo a la gloria, porque a una estrella como lo es el, no lo silencian con
dinero, a esta altura de su carrera ya no…pero si condicionan la carrera de sus
hijos que ya dan indicios de un talento heredado. Este Comentario es aplicable
a cada integrante de la selección argentina de fútbol, en una complicidad
evidentemente involuntaria. Solo hay que observar el juego y la perfecta
desincronización asumida, imperceptible para muchos previsible para pocos. El verdadero
partido que nos demostró quien iba a ser el campeón de la copa FIFA 2026 (para mí) fue el que se jugó contra Inglaterra, esa fue
una final anticipada y épica, luego, algo cambio. Una argentina desconocida, a
la libertad del juego de un rival, que no estuvo a la altura en todo el torneo (sin
desmerecer sacrificio, coordinación y estrategia) comparando con el nivel que
había alcanzado argentina. Pero no quiero continuar en esta línea de mensaje para
que esto no parezca tanto a un desahogo y si a un análisis de lo que todos
vieron.
Quienes lean este comentario
quizás piensan de otra manera, y me parece bien, pero así también hay quien tal
vez comparte mi análisis y también me parece sensato. En todos los ámbitos hay
que interpretar el idioma del pensamiento y su diversidad cuando se busca
consensuar en un tema, no todo es cortar flores en un jardín de rosas, hay
cactus que conviven y forman parte de ese lugar y no lo notamos hasta que si lo
notamos. Finalmente lo uno y lo otro son parte de una misma naturaleza. Veamos
en un perfil empresarial como es esto del jardín de rosas…
“No todo el que cuestiona es
conflictivo. A veces, es el único cuerdo en la sala Desafortunadamente, muchas
empresas penalizan la crítica constructiva porque incomoda, desafía el statu
quo y expone aquello que preferirían no ver. El problema es que silenciar a quien
piensa diferente no elimina el riesgo, solo lo oculta. Y un equipo que teme
hablar acaba tomando peores decisiones. Cuestionar no es atacar. Cuestionar es
pensar. Es analizar. Contrastar, poner sobre la mesa lo que nadie se atreve a
decir. Los lideres que confunden discrepancia con conflicto terminan rodeándose
de obediencia, no de criterio”
Por último, como escritor
que soy, les obsequio estas líneas como una trama de ficción para una película
de bajo costo, porque a menudo vemos solo lo que queremos ver, o lo que quieren
que veamos y así, lo que vemos que nadie vio. Insisto, no creo en brujas, pero
que las hay, las hay. Finalmente un objetivo no siempre es alcanzado como en
este caso, pero deja en evidencia una muy buena gestión, no solo deportiva y de
marketing sino también humana, de un equipo y también de una sociedad que
valora el esfuerzo.
Considérenlo, (“lo tomo con
pinzas” como decimos en argentina) porque mi hipótesis en el mejor de los casos
representa lo que es una mojarrita en medio del océano. En el peor de los
casos, para alguien seré un mosquito culpable de toda la sangre inocente
derramada en el mundo.
David Fernández -20/07/2026-
Tomado de “Los argentinos no comemos vidrio”








