domingo, 11 de enero de 2026

GLOOMY SUNDAY


Domingo Triste

Diciembre 22 de 2016. En algún lugar de El Paso, Texas                                                                                                                        

Amanece… y todavía sigue el mismo tema musical, Gloomy Sunday en la mítica voz de Billie Holiday que me tiene cautivo en un preludio premeditado por el destino y yo sin saberlo. Anoche llovió después de tanto tiempo y la ventana sigue un tanto abierta, por eso la cortina se menea pesadamente porque se ha mojado un poco. Involuntariamente trato de entender la  melancólica letra de esta canción y encuentro un secreto escondido en sí  misma, que no es su letra, es esta mujer negra que ondula tan seductoramente su voz que me fascina hasta la medula y no me aburre.  La silueta de Helen, se pasea por mi lado luego de una ducha, se sienta en el borde  de la cama, enfundada en mi camisa preferida ella esta desnuda.  Sonríe marcando los hoyuelos de su mejilla. Tengo un gusto preferencial por esta característica facial en una mujer; pero estoy aprendiendo  a renunciar a ella poco a poco y no sé cómo fue, pero también aprendí a dejar de amarla y me pregunto si uno se puede “desaprender” tan fácilmente de un sentimiento o es una invención mía. Lo cierto es que en verdad ya no la amo, aunque ella piensa que si. Se irá en algunos minutos y quizás yo recuerde su cuerpo el resto del día; o la olvide cuando se vaya… (Bostezo) Y se fue sin más, y no es la primera vez que caigo en esta estúpida costumbre de contar mentalmente el sonido de sus pasos luego de que ella cierra la puerta. Siete…si… siete pasos para ser más exacto y el ascensor que se activa y me hace imaginar el sincronizado sistema. “Adiós Helen”, es un dialogo interno pronunciando su nombre, como un secreto que mi voz clonada me susurra al oído y ella…se fue sin  despedirse,  no volteó a mirarme.

─ ¡Hey Sam! ─ Me sacudió el hombro ─ ¿Samuel?, ¿qué sucede?...te has quedado mirándome sin pestañear.                                                                                   Sus ojos no tenían rímel y su media sonrisa me despabiló. Helen, seguía allí sentada en el borde de la cama. Inclina la cabeza y me mira mientras se seca el pelo con una toalla y yo la había imaginado en su partida.                                           Ella esta cruzada de piernas y las mueve en un vaivén involuntario al punto de parecer que obedece a una melodía en su mente. En el tobillo luce una cadenita que  le da un toque sensual. El talón no toca el suelo, sus dedos sí.
       ─ ¿Por qué miras tanto mis pies?

           ─ No lo sé,  me gustan tus pies, solo los miro y ya…─  Levantó mi mentón delicadamente con uno de sus dedos, clavando sus ojos celestes en los míos, cambiando su semblante.

       ─ Eres extraño ¿lo sabías?  Te agrada esa mujer que al sonreír marca los hoyuelos en sus pómulos y que además no se dé cuenta que exhibe sus pies solo para ti… soy alguien que está de paso en tu vida. Esto lo habíamos hablado Samuel, me conociste con una historia y nada va a cambiar. Y ya deja de fastidiarme con eso de que tengo la mirada de una mujer embarazada.                                                                                                               ¿Eres adivino o qué? No estoy embarazada, puedes apostarlo.                                            Se tomó una pausa para hurgar en la cartera y sacar un pequeño espejo. Pintó sus labios con rouge rosa pastel y luego los presionó para el toque final, una innata habilidad en toda  mujer.  Se quitó la camisa que llevaba puesta y ahora se pone la ropa intima. Cerró la cartera sin mirarme como si yo fuese invisible y luego de pie se esfuerza por colocarse uno de los zapatos. Acercó su boca  al punto de quedar a un centímetro de la mía y pensé que me besaría pero no, ella solo hizo un gesto cómico con una mueca facial.

        ─ Además mí querido Samuel…estas con un pie en el altar, vamos, no me digas que no vives pensando en esto.                                                                                                             No tendría que haberlo mencionado, eso me puso triste, porque era verdad. Helen es mi pérfido secreto. Su mano acaricia mis cabellos hasta que se vuelve una fantasía y mi mente ya no puede  reconocer la realidad y me confundo con su figura que se disipa definitivamente en el entorno de mi habitación. Entonces es que vuelvo a cerrar los ojos fuertemente para dejar de imaginarla, como cuando salió del departamento hace ya un tiempo atrás. No estoy seguro cuanto hace de esto, solo sé que un día se marchó sin voltear a mirarme; dejando en la parte alta de un mueble un sobre de papel color madera y diciendo que no lo abriera por ahora y que el día que lo haga solo sea porque hay circunstancias extrañas ¿Por qué dijo esto? Me pregunté en ese momento. No supe nada de cómo siguió su historia en todos estos meses, desapareció así como había llegado.  Helen se disipó en el aire, tan viciado de ella misma haciéndose borrosa. Pero vuelve cada vez que Gloomy Sunday  le rinde tributo. Describo esta intima relación como una extraña mariposa ciega que ningún coleccionista posee y es por lo elemental de esto mismo, nadie la vio aun ya que esta dentro mío. Está atrapada en mi interior, en mi pecho para ser más exacto  y sospecho que el inquieto insecto encontrara un buen día una vieja herida por donde escabullirse y entonces saldrá a la libertad y morirá…creo que yo también. Por momentos la realidad me persigue con una animosidad tan cruel como progresiva, y me toma con un garfio de la nariz tan solo para jugar conmigo. Entonces es que el teléfono suena  y corta mi obsesivo pensamiento, a esto me refería.

       ─Hola ¿Samuel Weaver?

           ─Si… ¿Quién habla?

       ─…Eehhh…un viejo amigo de Helen Prince─ Silencio prolongado, demasiado espacio para la próxima frase. Me reincorporé en el borde de la cama, ya que esto me llamó la atención.

      ─ Soy Teddy Maers, alguna vez nos cruzamos hace mas de un año, creo que en un Congreso sobre historia en la ciudad de Juárez, en México. Me firmaste uno de tus libros ─ Esa voz  raspada era tan particular y  lo recordé afirmando con el movimiento de mi cabeza como si esto fuese necesario. Claro que si ahora lo recuerdo bien fui como orador de aquel evento. El siguió hablando.

       ─ Conocí una parte de la relación que tenían ambos como una confidencia de Helen, pero descuida, no es de eso de lo que quería hablarte  ─ El relato da un giro inesperado.

        ─  Es que supuse que no sabías que… apareció muerta en su casa, fue asesinada. Perdona que sea breve…la policía a retenido el cuerpo algunos días para investigar el caso; pero ya se lo han dado a la familia. Entonces mañana será su sepultura en una ceremonia privada solo para unos pocos y tal vez quisieras agregarte al grupo de amigos que la despedirán, solo di que eres un amigo de la preparatoria. Aunque no lo creas a ella la rodeaba un entorno muy  religioso. Su esposo no quisiera enterarse de nada nuevo ¿me oíste bien? Cuídate.

         ─ Descuida…gracias por avisar.

Por un momento pensé en algunas cosas que dijo este chico, y el solo hecho de considerar que sus más íntimos desconocían una parte oscura de su vida privada era un tema; tal vez lo sepan algún día pero no por mí. En lo que respecta a esta mala noticia, me había desconectado por completo de todo lo que había sucedido últimamente, nada de periódicos ni televisión, por eso estaba desinformado. Esta mañana la había proyectado sin querer como una tregua a mí mismo, ya que hace un tiempo estoy sin empleo y mis ahorros se han esfumado. Pero seguramente las cosas cambiaran, ya que en unos días entraré a trabajar en una compañía importante, pero esto no quita que hoy para mí, sea un domingo triste. Un trago no viene mal en estos casos. En la ciudad, la gente tiene una visión acelerada de la vida y yo estoy analizando el porqué de muchas cosas.... quisiera borrarla de mi mente pero como un estigma me queda esta impronta ¿Quién lo hizo? ¿Por qué?... 

         Al día siguiente cuando llegué al Evergreen Cementery, la despedida de sus restos estaba en las últimas instancias, porque ya la habían sepultado y pensé “No fue una buena idea que haya venido”. Hacia frio y el pastor de la iglesia  a la que ella asistía; daba las últimas palabras. Fue otro momento de un brotar de lágrimas que siguieron en mi narrativa visual y noté  que muchos daban sus condolencias a un sujeto, tal vez era su esposo. Lloraba sin consuelo el pobre infeliz. Hace tiempo que no veía a un hombre quebrarse de esa manera, lo tuvieron que ayudar a levantarse porque estaba de rodillas, estrujando el césped. Sinceramente me conmovió y por eso, cruzado de brazos miré hacia los alrededores buscando escabullirme de la escena, luego volví a mirarlo, no me sentí bien pero lo expresé en una mueca facial de un pesar leve quitándome el anteojo de vidrios oscuros para limpiarlo, algo que no era necesario. Yo estaba en una distancia prudencial, creo que no me veían, por eso cuando esto parecía un acercamiento aun más familiar decidí marcharme sin que se notara mi presencia. Mi regreso al pórtico de la entrada principal del cementerio fue tan torpe que equivoqué el rumbo. Fue entonces que llegue a un sitio un tanto más alejado, en medio de un laberinto de epitafios y tumbas  algo me detuvo…una voz estridente…“¡Hey!…”

Cuando giré a un lado, pude ver que era el cuidador del cementerio. Un hombre canoso, de barba incipiente. Lleva un tipo de ropa de trabajo muy envejecida y en su pecho una identificación “Karl Fischer, jardinero”.  Sus ojos no se definen bien desde donde yo estoy. Su mano sujeta una escoba de esas que se usan para juntar las hojas de los arboles.

       ─ ¿Qué estas haciendo aquí?─Me preguntó sin alzar la voz pero con autoridad. Lo mire extrañado, era muy obvio decirle que vine al entierro de alguien.

           ─ ¿Por qué lo dice? Solo estoy dirigiéndome a la salida.

       El hombre no pestañeó en ningún momento, luego giró la cabeza y con su mentón hizo un movimiento rápido de abajo hacia arriba señalando un lugar.

        ─  Por allí… entierran a los que han muerto. El sitio en donde estas parado es para los que van a morir…De hecho esa lapida a la izquierda lleva tu nombre y espera una fecha.       

Era verdad mi nombre estaba tallado en el granito. Dos segundos  para leer y el sujeto ya no estaba; había desaparecido se lo había tragado la tierra, literal.

Capitulo 2 libro ETERNO AMANECER

Autor: David Fernandez-Amazon

 

  

martes, 6 de enero de 2026

LA CIUDAD DEL PECADO




 
LA CIUDAD DEL PECADO 

“¡Profesor!... ¡Profesor  Dominic Verhoeven!...  ¡aquí! junto a la escalera, perdón, recuerde que mañana martes comienza la licencia que pidió hace una semana y  ya tenemos quien lo reemplazara en su cátedra, el profesor Harm  Koet, solo llámelo para que el pueda organizarse  ¡gracias y hasta pronto!”                                 Una de las secretarias me sorprendió antes de abrir la puerta hacia el estacionamiento. Había olvidado lo de la licencia, pero ¿Koet? ¿Habiendo tantos llamaron a Koet? Es un tipo muy soberbio y creo que nunca llegaré  a digerirlo, además…es licenciado en historia ¿podrá acaso interpretar la filosofía sin contaminar mi cátedra? Ya me parece escuchar que me están llamando antes de tiempo para salvar su buen nombre. Había pedido unos días a raíz de las complicaciones en la salud de mi abuelo y en mitad de semana ya lo había olvidado. Primero pasare por mi apartamento en la ciudad a recoger algunas cosas. Por cierto me acaba de llegar un mensaje en el teléfono.

¡BIP!:“Dominic, tu abuelo quiere hablar contigo, no sé porque motivo pero acércate a casa cuando puedas”

       Por un momento, el mundo virtual de Internet  nos atrapa en  la mentira más grande que hayamos creído y sin que nadie nos obligue a ello, de acreditar a un agente transmisor, el casi tangible espectro de un rostro conocido.  Por eso será que miro a mi ciudad con un cierto aire de sospecha. Porque ha cambiado desde la médula y  ya no es fiel a sus raíces ¿Por qué no hay temor a lo inesperado en las miradas?… ¿No fue así como nos sometieron en el pasado? ¿Qué día es hoy? ¿Lunes? Las voces susurrantes de aquellos rebeldes a la muerte siguen oyéndose en las solitarias calles de Amsterdam como espíritus errantes y seguramente así  como luce hoy, no la reconocerían. Sobrevivientes a un tiempo en que la guerra desato “el invierno holandés del hambre” una estúpida frase honorifica, pero ¿para que sirvió? Para un antecedente que aporto a la ciencia la Epigenetica, un mal en el ADN que será como un eslabón perpetuo. Fuimos los conejillos de indias. Pero ya hemos perdido  esa humillante dignidad, hoy somos la ciudad del pecado, la del turismo sexual y de las drogas legales, la de vida nocturna y el libertinaje. Aquí nadie te conoce, por 50 euros en 15 minutos, el sacerdote con ropa informal entra a una cabina, y una prostituta lo hará feliz diciéndole que estuvo  fabuloso. Mañana dará misa, luego de confesarse  por supuesto.                              Es que solo fuimos capaces de invadir el mar, al enfrentarlo y plantar un maldito molino de viento por aquí y otro por allá, eso fue todo y nada más. En la ciudad las abundantes paredes contaminadas con grafiti, leyendas de una tipografía inentendible, arte urbano le dicen, ¿eso es arte? (pienso)…”Así dicen” (diría mi madre)

 ¡Fíjate por donde caminas idiota! ─ Un automóvil salía del estacionamiento y no lo vi. ¡Lo siento! ¡Discúlpame!, caramba, este sujeto casi termina por embestirme y encima me insulta ¿Es así como seguimos escribiendo la otra parte de nuestra  historia? ¿A los tumbos y sin la inmerecida misericordia de quienes murieron por salvarnos que nadie tomó como ejemplo? La guerra es dura aun después de la guerra. No sé porque pienso lo que estoy pensando, hasta me atrevo a diseñar la próxima secuencia que supongo que puede pasar antes de que suceda...esto de cruzar una calle tomando todos los recaudos  y aun así, casi me atropellan, me lo merezco por estar haciendo filosofía en mi tiempo libre. Reflexionando como lo hace mi abuelo, él suele pensar sobre lo relativo de la vida y dialoga consigo mismo. Todo a raíz de un mensaje de texto en mi teléfono. Todos los días hago el mismo circuito para regresar a casa. Voy a estacionarme y  buscaré un lugar de comidas rápidas. Mi abuelo, está un tanto delicado, creo que el ya venía sufriendo alguna enfermedad y nunca la dio a conocer. Un día todo fue diferente y se desplomó como un Goliat. Es un hombre grande en su contextura física y cayó pesadamente. En tiempos de la segunda guerra mundial, el, había sido parte de aquellos niños que estuvieron en Westerbork. Un campo de transito para los deportados judíos, gitanos y miembros de la resistencia a 15 kilómetros de la aldea del mismo nombre en el sector noreste de los Países Bajos, en la provincia holandesa de Drenthe. El último tren que partió de Westerbork hacia el campo de exterminio en Auschwitz, lo hizo el 3 de septiembre de 1944.

Fragmento libro: LOS MUROS DE AMSTERDAM

Autor: David Fernandez-Copyright  

 

domingo, 4 de enero de 2026

LA MUJER MAS LINDA DEL MUNDO

 


LA MUJER MÁS LINDA DEL MUNDO

 

No hay un día determinado en la vida de una mujer, en el que ella por decisión propia deja de usar maquillaje. Me refiero al hermoso hábito en la juventud, de cuando ellas sienten que les ha llegado el tiempo de comenzar a verse más bonitas y entonces ahí las tienes, rímel, rouge, bojouterie, etc. Una ceremonia frente al espejo de pasar el cepillo en la cabellera de hasta cien veces (literal, las mujeres de antes no sabían nada de planchitas para el pelo) y que es parte de una cultura que no se hereda, solo se lleva a cabo.

 Cuando una mujer anciana, se pinta los labios o se pone sombra sobre sus parpados frente al espejo, algo no está bien en ella. Uno llega a pensar que tal vez tiene algún trastorno psicológico y no le dices nada solo por educación. Las arrugas en el rostro ya no permiten la estética facial, no en esta edad, es algo que ha quedado en el pasado y no debería repetirse.

Cuando voy a la casa de mi madre para visitarla, la busco por todos lados hasta encontrarla. Cierta vez la halle en su habitación como tantas veces acostumbraría a estar, en la soledad que toda mujer se permite en un reducido pero merecido espacio de descanso. Un breve paréntesis en el que se analiza físicamente preguntando al aire mismo “¿por dónde se está yendo mi juventud?” El alhajero abierto, collares y aretes de fantasía, pulseras y alguno que otro anillo, conforman su tesoro más preciado. Aquello que es insignificante para otros para ella  significaba una dimensión del alma. Nunca me reprocho que yo la descubriera con sus labios pintados y espolvoreando sus pómulos. Probándose aros que tenían un lindo tono y que le animaban a preguntarme como si yo fuese un espectador irrelevante  “estos aros me quedarían bien con mi blusa de color salmón ¿verdad?”  Y yo solo le entregaba una sonrisa de aprobación, mientras ella presionaba sus labios, para acomodar simétricamente el color elegido.

Luego de mirarse de perfil y de frente como en una sesión fotográfica, tomaba un frasco de crema y comenzaba a desmaquillarse murmurando suavemente “estoy fea”…”estoy vieja”. Yo la abrazaba y le daba un beso diciéndole “No diga eso mi reina”. Luego todo volvía a sus cauces, el alhajero volvía a cerrase para abrirse tal vez dentro de un largo tiempo ¿Cuántas veces lo habría hecho desde su juventud?

Esa noche los recuerdos recientes me despertaron en la madrugada tan solo para recrear la imagen de una mujer frente al espejo. En las horas en la que el alma esta sensible, su voz como  un susurro era solo un monologo para mí, fue entonces que como en una realidad mágica, volví a ser un niño al borde de la muerte y ella estaba a mi lado, como siempre desde que tengo memoria. Ella, para tomar mi mano de manera fuerte y hacerme sentir seguro. Ella, para sacarme de la desesperación con mirada firme, secando mis lágrimas con sus manos, como quien tiene piel que absorbe el dolor y lo hace propio. Tantas veces ausente a la hora del almuerzo, su figura era de esporádicas apariciones, pero cuando yo mejoraba en la salud, entonces volvía al hogar para ocupar el sitio que completaba la postal familiar. Ella, tan decidida a enfrentar la tormenta, solo por mí y sobrellevar mi estado crítico, hasta que todo hubiese pasado y pasó; y yo estuve bien. Finalmente su juventud se hizo volátil entre los pasillos de algunos hospitales a lo largo de tantos años y fue un pestañeo que ella revivía al abrir su alhajero e imaginarse bella físicamente. Como cuando era aun una joven que comenzaba a escribir desde el anonimato la historia que a nadie le interesaría: “Había una vez una familia…” Comprendí cómo fue que renuncio a una parte de su femineidad solo por la aventura de ser mamá. El trailer de una película que ya estaba olvidando me hizo admitir en mi desvelo, que yo tenía mucho que ver en esa mirada de ojos tristes. Yo le había robado el tiempo de su piel tersa y suave, del singular hábito de la belleza ficticia que no se hereda y que solo se lleva a cabo. Ese alhajero era la llave que abría la puerta desconocida de su corazón en donde  guardaba este secreto. Nunca nadie reparo en esto y yo lo descubrí como un espectador irrelevante. Ella era mucho más que un perfume y una linda sonrisa; mucho más que un beso o una caricia que sanó mi alma. Era el verbo amor hecho madre, la mujer más linda del mundo.

DAVID FERNANDEZ

 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

THE FINAL COUNTDOWN- mensajes inolvidables

 


THE FINAL COUNTDOWN (la cuenta regresiva)

Mensajes inolvidables

Si tienes un dispositivo móvil a mano, solo entra en google y pon en el buscador, cuantas horas faltan para terminar el año, un temporizador en tiempo real on line, esperando el año 2026, despidiendo el 2025 cuando aún le quedan 3 horas 01 minutos, 40, 39,38,37 segundos y en progreso descontando.  Seguramente ya estamos imaginando como será nuestro fin de año. Brindis en familia, abrazos, buenos augurios y todo eso, pues bien déjame decirte que aun los finales deben ser obedientes a un protocolo. Aunque todo parece indicar que finalmente haremos una suerte de secuencia repetida como tantas veces, como hijos de Dios, debemos ser decorosos y tener en cuenta que terminar el mes de diciembre es mucho más que un orden cronológico de calendario. Es tener una visión de una cuenta regresiva que finalmente exterminara hasta el último segundo que le corresponde a una etapa que para algunos pudo haber sido muy buena, un buen año, o una etapa que debido a circunstancias difíciles y dolorosas, quisiéramos olvidar ya, ¡que se termine el año!, ¡que venga otro!

Para muchos finales hay un procedimiento ordenado, cambias de empleo, mandas un telegrama de renuncia, pones en conocimiento tu decisión y después como lo interpreta tu empleador es algo personal. Es de esta manera que bajo el amparo de una ley laboral se puede recibir o no una indemnización. Una relación conyugal rota y dando indicios de una separación de hecho, es un preludio a un divorcio que seguramente deba consumarse de manera  legal. Un profesional, un abogado de familia mediara en las partes, de esta manera será ante la ley una división de bienes y responsabilidades que se pactara en un acuerdo firmado por ambas partes. Los finales deben ser ordenados. Si te vas a cambiar de iglesia y desapareces de un día para otro sin dar explicaciones a tu pastor argumentando excusas que carecen de fundamento, déjame decirte que has tomado la opción más desacertada que una oveja puede tomar aprovechando las sombras de la ingratitud. Esto, lejos de apologética pastoral, es simplemente un tema de ética. Entiendo bien lo de la centésima oveja, pero esto hace referencia a una cierta desprolijidad.

Leamos en 1 Samuel 7:12

“Tomo luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben ezer, diciendo. Hasta aquí nos ayudo Jehová.”

Tengamos en cuenta el contexto de este evento. Dios le revela a su siervo hacer un memorial de una etapa que debe cerrarse, que debe acabar de manera decorosa, prolija…Samuel interpreta que hay un protocolo para dar por extinguido un tiempo, antes de comenzar otro. Okey…Han pasado 20 años desde que el arca fue secuestrada por los Filisteos, los enemigos de Israel, la historia del pueblo de Dios siguió sin pena ni gloria, cada cual atendió sus responsabilidades, fueron agricultores, construyeron sus casa, tuvieron hijos, los cuidaron, el orden religioso siguió funcionando (¿sin el arca?) y cada cual vivió para sus tareas y sus ocupaciones. La presencia de Jehová moraba en este mueble de primorosa construcción, los filisteos la sufrieron 20 años hasta que entendieron que debían devolverla porque no les pertenecía. Samuel es instruido por Dios para que prepare el final que corresponde, la cuenta regresiva estaba en marcha, un protocolo de parte de Dios que Israel debe entender que merece un previo orden en beneficio del futuro inmediato después de Eben –ezer. Samuel reúne al pueblo y no para darles un aplauso por haber sobrevivido tantos años sin la presencia del Dios vivo, sino para ajustar cuentas. El pueblo ahora despierta a un “Volverse a Dios” y si este es el sentir generalizado Samuel discierne que algo o alguien ocupó esa ausencia, que algo lleno el vacío en la vida de aquellos que, edificaron casas, sembraron y cosecharon, se hicieron prósperos, tuvieron hijos, etc, etc, etc. Entonces el profeta les dice que quiten los ídolos, que los dejen y preparen sus corazones para servir a Dios ¡Wau!...tendríamos que haber estado allí para ver como los jóvenes pasaron con sus celulares, otros con sus automóviles, por allí no falto quien vino con las fotografías de la ampliación de su casa, padres con sus hijos, novias con sus novios, abuelos con sus nietos, otros mostrando sus emprendimientos en Instagram, sus fotos virales en Facebook, sus viajes por el mundo y sus cuentas bancarias… Caramba creo que estamos contextualizando mucho, pero ídolos antiguos para tiempos modernos nunca faltaron ¿Qué cambia? Si esta es la realidad de la vida de muchos sin relación alguna con nuestro Padre, seamos sinceros, de una manera u otra buscamos llenar el corazón con objetivos y metas transitorias. Todo nos satisface al punto tal de calificarnos hombres y mujeres empoderados con una visión de la vida que ocupa el lugar que solo a Dios corresponde. Con razón Jesús hablaba en su resistido mensaje del que no aborrece a padre, madre, hijos, etc. y del que no renuncia a todo lo que posee no puede ser mi discípulo…lo que menos sospechábamos convive en nuestro afán cotidiano como ídolos.

La cuenta regresiva sigue quitando segundos, minutos al 2025 ¿Cómo despediremos este año? ¿Publicando nuestras virtudes? O admitiendo que nos acostumbramos la mayor parte nuestro programa anual a satisfacer nuestros afectos, sobre-dimensionando la dependencia de relaciones toxicas, sobre-valorando un oficio o profesión que nos califica bien en lo personal porque nos hace ver autosuficientes. Israel sobrevivió 20 años sin ella, y esto no habla de 20 años literal, esto puede significar una etapa circunstancial en nuestra vida, ¿una semana? ¿Meses? ¿Algunos años? Un empleador no viene a tu lugar para decirte que eres el mejor en la compañía, que no hay otro que te iguale (aunque sea cierto) él lo hará a tus espaldas o en una recomendación si alguien le consulta y esto es ética, son las formas, igual hay excepciones. Pero cuando estés cometiendo un error te lo hará saber por terceros o personalmente. De esto habla lo que hizo Samuel, no era adular responsabilidades obvias que por naturaleza le cae a cada uno como ciudadano o responsable del sustento y todo lo que implica el hogar y la familia. Empecemos el final  admitiendo muchos fuimos capaces de sustentar nuestra identidad como pueblo de Dios, sin Dios. Eben-ezer  es el final de este año, preparemos la culminación de un tiempo, ordenando nuestro corazón, quitando lo que ocupa el lugar de la presencia de Dios. ¿Qué trae el 2026? No lo sabemos…solo está en los planes y conocimiento de aquel a quien serviremos con todo el corazón, preparemos un memorial, Eben-ezer debe ser un momento inolvidable…hasta aquí nos ayudo el Señor…¿feliz año nuevo?...si…pero también, feliz fin de año 2025.

Fragmento del mensaje dado por el Pastor David Fernández en la iglesia El Buen Pastor. Ciudad de La Plata- Buenos Aires -Argentina   

 

 

 

sábado, 9 de agosto de 2025

EL PODER DE LA UNCION

 


El Poder de la unción

              Tal vez no lo hayas dispuesto en tu vida, ni siquiera lo consideraste, que un día llegará eso aun no lo sabes, pero no lo dudes y solo dependerá de ti.            

     Vendrá alguien por la voluntad de Dios, impondrá su mano sobre tu vida y caerás bajo el poder del Espíritu Santo, entonces lo que rechazabas por ser desconocido, porque te parece una promoción de ciertas iglesias; desde ahora puede llegar a ser lo más deseado para ti.

Alguien te ha llevado hasta la puerta de este desconocido ámbito, fuiste guiado amorosamente.

         Entonces el predicador dará un poderoso mensaje y caerás, tocado por alguien que paso a tu lado y puso algo sobre ti. Quizás te encuentres en las gradas de un estadio, allí arriba lejos de un toque físico. La unción te sorprenderá cuando al grito del siervo ¡Reciban de Dios! Se desate sobre todos un derramamiento del Espíritu.

Aun así, considera que si escapas a este tipo de eventos, pero estas en  un hambre desesperado de Dios, seas sorprendido en la soledad de tu habitación.

     Y las posturas heredadas por tradiciones, no podrá evitar un gozo indescriptible, solo depende de una nueva actitud de expectación . No trates de entenderlo por doctrina solamente, ni sentirlo como un hecho nostálgico, de fotos viejas en blanco y negro, de un pasado exclusivo a la graduación de discípulos que pasaban a ser apóstoles.

     Agua en el desierto, agua de la roca y en abundancia, solo siente un toque, un abrazo, una caricia, un viento, un fuego…Un manto de alguien que dice: ¡Hey! Aquí estoy, no me ignores, no soy propiedad de algunos pocos. Siente mi presencia, soy el Consolador que quiere llenar tu vida de agua fresca en abundancia y en una doble porción.

     Si hoy existe una denominación (iglesias) sobre la tierra que se atribuye exclusivamente el poder y la unción del Espíritu Santo, pecaría de presunción doctrinal.

     Si existe una denominación que niega, que tal poder se manifiesta en la iglesia hoy; pecaría de perversión doctrinal.

     Allí están “los Eliseos”, los has visto en multitudinarios eventos, son cada vez más, hombres y mujeres, agitando sus manos, derramando lagrimas; quebrantados, adorando. Nada los hará desistir, saben  que es un tiempo de avivamiento, quieren ser aquel que llegue primero el trono de Dios y El les diga: “Pide lo que quieres que haga por ti”. Ellos saben que le pedirán. Pedirán unción, para proclamar el poder de un Dios de milagros. Porque no se conforman con dejar “los bueyes”, quieren mas, quieren un toque sobrenatural del Espíritu, ellos no están pidiendo algo humano que perece y se corrompe… Ellos se atreven a pedir: …”Una cosa difícil”.

El manto de Elías ya no está, Eliseo ya paso, pero hay una doble porción del Espíritu esperando…

 

 

Tomado del libro "El Beso en la mejilla" autor: David Fernández

 

 

sábado, 2 de agosto de 2025

 


JONAS DE NAZARETH

EL MISTERIOSO Y BENDITO PROCESO DE LA PRUEBA

Encontrar el sentido sobrenatural de un doloroso proceso, puede ser la puerta a una gran bendición, algo que jamás hubiésemos imaginado.

“Dios hará que vuelvas a reír, y a lanzar gritos de alegría…” Job 8: 21…ya lo verás.

El repugnante vómito

Hay imágenes asombrosas e inusuales que involucran a individuos que son parte de una sociedad relativamente programada en el afán y la rutina, hasta que un giro brusco cambia el sentido de un destino y los ponen como protagonistas centrales de una historia increíble, Jonás, es uno de ellos. Para esto con ser descriptivo bastaría. La expulsión violenta y espasmódica desde el vientre de un  gran pez, debió tener una razón. Ahora bien todo lo que podamos imaginar que este pez viene consumiendo hace unos días, conforma el cuadro repugnante de alguien que no desea que lo vean así. Ese es nuestro ego, nadie quisiera pasar tremenda prueba y terminar en cierta manera avergonzado públicamente, (¿acaso no termino Jonás en una solitaria playa cerca de Nínive sin que nadie lo haya visto?, si…es verdad… ¿y cómo fue entonces que te enteraste de lo que le paso?)                                                                 El, no se queja de esto, porque a decir verdad, ya era suficiente consuelo el estar con vida, luego de estar en el vientre del pez tres días y tres noches. Una malograda experiencia le ha dado una leccion....que las promesas a Dios hay que cumplirlas porque hasta  que Dios no escucho lo que quería escuchar, el pez no hizo nada, "...pagare lo que prometí..." (Jonas 2:9)  Aun así, ¿hay algo que se puede hacer con esta imagen tan desagradable,? porque es profecía en estado puro (Mateo 12:40)... y merece otro trato.

La maldita cruz

Cuando Jesús muere en la cruz y estando en vísperas de la fiesta de la Pascua, las autoridades religiosas pidieron que sea quitado su cuerpo del madero, ya que según la Torá (conjunto de los primeros cinco libros de la biblia hebrea, Deuteronomio  21:22-23) un cadáver público, cambiaba cualquier concepto sobre la visión de un paisaje “Maldito el que es colgado en un madero”, la imagen contaminaría algo históricamente tradicional. Algo más importante que la justa ejecución de un malhechor, hacia impura una festividad que hace mención al Éxodo del pueblo de Israel hacia la libertad. El supuesto mesías (para los judíos) es avergonzado, herido y maltratado, despojado de sus vestiduras, expuesto a la deshonra y además por ley…maldito. Por favor, ¿algo hay que se puede hacer con esta imagen? Porque el evento de la crucifixión, es una circunstancia lamentable en su relato, (S. Juan 3:16), además, es profecía en estado puro (Isaías 53) y merece otro trato.

El cuerpo de muerte

Somos por naturaleza un cuerpo de muerte, al romper la relación con Dios a causa del pecado, el hombre queda en muerte espiritual, el alma que peca muere, la muerte eterna es el destino final. Literalmente estamos perdidosmuertos en nuestros delitos y pecados”, lo dice otra vez el apóstol, “¿Quien me librara de este cuerpo de muerte?...es una imagen lamentable en la que se encuentra la humanidad, porque no era el plan inicial, nos corrompimos, el hombre tomo una mala decisión en Edén y así nos fue, vagando por el mundo, lejos de Dios dando un espectáculo horrible que el profeta lo dice sin rodeos “…Desde la planta del pie hasta la cabeza  no hay en el cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga…”(Isaías 1:6)…pero algo debe suceder, este es un destino con sentencia. En algo estamos de acuerdo, no merecemos nada porque no hicimos nada por merecer algo, pero necesitamos una oportunidad.

En la cruz, Jesús rompió la maldición de la ley “a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados" (Romanos 3:25)…la cruz ha cambiado…ya no es lo que era.

Así también, Jesús perfeccionara la obra en nosotros: “transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. (Filipenses 3:21)

Finalmente, Jonás salió por la boca del gran pez (¿Ballena?...es muy probable), el vomito de una ballena se llama Ámbar Gris, y tiene un gran valor económico, 30 kilos de Ámbar es valuado en 1 millón de dólares. Jonás no lo sabía, tampoco sabía que el Salvador del mundo lo usaría como ejemplo de una señal para este tiempo. Jesús fue expulsado del interior de la tierra revestido de la gloria del poder de su resurrección.

“Si Cristo no resucito, vana es nuestra fe” (1Corintios 15:14)

Su obra redentora cambio nuestra vida, cambio una cruz de maldición en bendición, cambio el destino de nuestro cuerpo de muerte, en cuerpos glorificados para vida eterna. Porque la circunstancia de prueba que estas viviendo puede ser una experiencia dolorosa y en el cual parece todo perdido, pero Dios a determinado cambiarlo para bien, amar a Dios no es poca cosa, aquellos que lo hacen pueden esperar que este misterioso proceso de la prueba los involucre en un rescate inminente. Tal vez hoy no lo entiendes, pero llegara el momento en que saldrás expulsado de esa prueba para mostrarte revestido de la bendición de Dios. Jonás, se volvió eterno en el mensaje del evangelio, el nunca lo supo, el validaba históricamente la resurrección de Cristo…Jonás de Nazaret, el carpintero que murió y resucito luego de estar sepultado en el vientre de la tierra, tres días y tres noches.

Espera el tiempo de Dios, el hace nuevas todas las cosas…“Volverás a reír, y a lanzar gritos de alegría…ya lo veras…”

Fragmento del libro: “Antes que llegue el invierno”-Copyright-2025 Autor :David Fernandez

domingo, 8 de junio de 2025

EL ASUNTO ESE...



EL ASUNTO ESE…


“Santiago es un joven empleado en una conocida importadora de repuestos en el centro de la ciudad. La mañana del lunes se había armado de valor, inspirado luego en que la noche anterior había visto una película que cambio su visión de algunas cosas. Decidido a cambiar su estrategia busco el momento oportuno para hablar con su jefe. Hace un tiempo lo había hecho pero la entrevista no había terminado bien, porque siempre se volvía a mover el cuchillo en la vieja herida. Es que Santiago estuvo involucrado en un incidente importante en el que inexplicablemente le falto el respeto al dueño de la fábrica delante de todo el personal; al liderar un reclamo de trabajo en nombre de cincuenta empleados. Apenas salvo su pellejo conservando la fuente laboral. Hoy cree que tal vez luego de un tiempo algo haya cambiado y todo pueda ser distinto. Desde su lugar podía ver y notar que era el día perfecto ya que su jefe parecía de buen humor, sumado a esto que recientemente su hija se había graduado en derecho no podía perder la la ocasión y fue hacia él.
─ ¡Permiso jefe, buen día!
─ Adelante Pesoa, ¿Cómo le va? Siéntese ¿a qué se debe su visita?
─ Vera usted…vine más temprano esta mañana solo para recorrer la planta y realmente me asombra la visión que usted tuvo en este proyecto y su gestión. Ahora ya pronto a inaugurar la nueva fábrica con tecnología de última generación, ambiente saludable, un lugar seguro para quienes trabajen allí y posibilidad de progreso económico y como yo hace ya nueve años trabajo para usted, desde que éramos cinco empleados luchando día y noche por sacar adelante la compañía ¿se acuerda jefe? Usted es una buena persona, un buen jefe, no tuve otro igual y quisiera pedirle que considerara la posibilidad de mi traspaso a ese lugar porque yo conozco como nadie cada rincón y mi experiencia…
─ ¡Basta! No me hable más de este asunto,
¡¿Me entendió Pesoa?! ¡No me interesa lo que me está pidiendo! Ya lo habíamos hablado y tenía que haber quedado en claro, pero por lo visto usted no entendió, yo no me olvide lo que hizo aquella vez y es algo que tiene que ser castigado para darle una lección a toda la fabrica ¿usted me está entendiendo Pesoa? ─ El silencio se apodero del lugar y la mirada firme de un jefe que no va a dar un paso atrás─ Ahora acompáñeme a la terraza, quiero que vea la nueva planta industrial desde arriba. Y por favor vaya asesorando sobre todo lo que usted hace en su cargo y entréguele toda la información necesaria a Miguel Franchini…
─ Pero…no hace ni dos años que ese muchacho está en la empresa…
─ Haga lo que yo le digo porque el si va a pasar a ese lugar, usted no, ¿entendió?
y cierre la puerta al salir”.
Una circunstancia cotidiana frustrante y desalentadora, tantos años invertidos por alcanzar una meta y luego manos vacías. Además de esto que el reemplazo ya está tomado termina por sepultar el sueño de cualquiera.
¿Antecedente? Por supuesto, la Palabra de Dios nos refresca la memoria:
“Y ore Jehová en aquel tiempo diciendo:
Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza,
Y tu mano poderosa; porque ¿Qué dios hay en el cielo y en la tierra
que haga obras y proezas como las tuyas?
Pase yo, te ruego, y vea aquella buena tierra que esta más allá del Jordán,
Aquel buen monte y el Líbano.
Pero Jehová se había enojado contra mí a causa de vosotros, por lo cual no me escucho; y me dijo: Basta, no me hables más de este asunto”. (Deuteronomio 3:23-26)
Moisés quería ganarle la buena gana a Dios, hablándole de su grandeza de su poder, pero ya estaba determinado que final le tocaría, es que Moisés fue desprolijo, hizo lo que Dios no le pidió, solo tenía que hablarle a la roca en Cades, para que fluyera agua y diese de beber a Israel y el la golpeo. No era de ellos el milagro, Dios iba a dar agua, pero junto con Aaron dieron un espectáculo penoso, maltratando la roca, que representaba a Cristo, esto no iba a quedar así. No santificaron el nombre de Jehová delante del pueblo. Por mostrarse como un temperamental líder le costó la entrada a la tierra prometida (Números 20:1-13). Su sucesor ya estaba preparado, Josué entraría con la nueva generación.
Alguna vez se habla de más, se hace de más en lo que Dios pide. ¿Por qué? porque tiene experiencia, porque su apellido es muy conocido, por esto, por lo otro, porque si. Luego se olvida y se sigue insistiendo en metas que Dios ya determinó como un asunto superado, que no le interesa y del que no quiere hablar. Inexplicablemente se pierde una bendición, y tal vez por la que se ha trabajado mucho. Y Dios nos hace ver lo que podíamos haber disfrutado de su mano. Desprolijos con lo que él nos pide, profanos a las cosas consagradas al nombre de Cristo. Por eso hay que ser cuidadosos con nuestro lugar en la iglesia aunque parezca un cargo mínimo, dando lo mejor de nosotros. Haciendo todo sin murmuraciones
¿Has visto como grandes líderes son quitados inexplicablemente de algo que creían tan asegurado? (¿que abra pasado detrás de escena?) ¿Has experimentado la perdida de algo tan ansiado y ver como se escapa de tu mano y se lo dan a otro? (recordar y asumir que hay situaciones en la que para Dios no hicimos lo correcto) Que podamos asumir con toda sumisión y aceptación cuando Dios determina el cambio de planes en su obra, estemos siempre atentos a obedecer su palabra sin agregar ni quitar nada de lo que en ella nos pide, ya que la tierra prometida esta por delante, para poseerla


 Pastor : DAVID FERNANDEZ

jueves, 22 de mayo de 2025

POR CULPA DE TU AMOR...

 


Por culpa de tu amor…

Ciudad de La Plata- Buenos Aires-Argentina-01-01-2025, 0.00 a.m.

La soledad y el destierro que se genera en una persona como una represalia a sí mismo, es el  detonante a una implosión generalizada y sucede cuando la llegada de la frustración es la alfombra roja en el alma que le da la bienvenida. Se necesita un argumento valedero para no admitir que en el resumen de los resultados desastrosos tuvimos mucho que ver.  Diríamos, bastante que ver.                                                            Cuando Ricardo cerró la puerta, arrojó las llaves del auto a la ventura, con fastidio para luego desplomarse sobre el sillón. Pensativo con respecto a esto, menea la cabeza asintiendo una mala costumbre que lo muestra implacable ¿demostrar? ¿A quién? Con un brazo descansando en el apoyo lateral puede ver la ciudad de La Plata frente a un gran ventanal. Tan imponente y bella como siempre. En el décimo piso de su departamento hay silencio, allí vive refugiado hace un buen tiempo, bah…recluido sería  la manera correcta de decir. Fue una decisión personal, eso de dejar su agenda en “stand by” y aunque extraña el estar delante de mucha gente, está aprendiendo a saborear la soledad en las antípodas de su ministerio. Es predicador, y es reconocido como un siervo de Dios muy elocuente en su oratoria. Pero últimamente se juntaron muchos opositores que rechazan el contenido de sus predicas. Hoy siente una confusión  en su oficio, siente sed en el alma, algo no está bien. Se arma de valor, busca su teléfono móvil, no lo encuentra y se desespera tomando aliento, al punto de recordar que lo había arrojado al vacío ayer, porque fue lo primero que le nació hacer; luego de que le dijeran que no lo tendrían en cuenta en unas próximas actividades. Y esto a raíz de un duro mensaje que expuso en un evento de interés municipal en la ciudad, a la que asistieron importantes autoridades de gobierno.                                                                                                              Finalmente pidió prestado a su vecino un teléfono ─ Por favor, será solo un momento ─ marcó el número…volvió a marcar, insistió…

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“¿Hola? ¿Podemos hablar?...

Últimamente no me he sentido bien, cuando tengas tiempo, pasa a visitarme. En realidad, creo que siempre supiste por lo que estoy pasando pero has estado ausente. Tal vez al vernos, pueda apaciguar un poco el deseo de venganza que me asfixia. Solo espero que no me recrimines por algo que en esencia no tiene nada que ver conmigo, sé que no es por mí tu enojo. Ya ves que por culpa de tu amor siento que soy humillado y avergonzado, no tengo otra manera de decirlo lo siento así y disculpa si soy tan frontal.                                                        Busqué en medio de este silencio, una palabra tuya para sostenerme y bueno… la hallé, si, y me hizo bien, fui feliz en ese momento y así también el hecho de que la gente al verme recuerden tu nombre lo tomo como un privilegio. Pero esto no cambia en nada mi parecer, no alimenta mi ego, no presumí en sentirme alguien especial y contrariamente decidí apartarme, desaparecer. Sí, es verdad lo que hice, me fui a mi propio desierto, a una soledad que me hizo reflexionar de que yo no generaba  este extraño sentimiento…fuiste tú quien me llenó de cólera, de una indignación que me consume hasta los huesos ¿lo sabías? Entonces… ahora pregunto, como quien pregunta al aire… ¿Por qué será que siento que hay un dolor que vino a mi vida para quedarse indefinidamente? ¿Por qué es que sospecho que no cicatrizara nunca mi herida? ¿Acaso no harás nada al respecto? Todo lo bueno que pensé sobre ti, se volvió un espejismo, como algo que se desvanece, y entonces es que siento la decepción sofocándome, ahora te veo como un extraño oasis, del que desconfió…”

(Silencio de ambas partes)…5 segundos después…

¿Ya está? ¿Ya dijiste lo que me querías decir?...bien, ahora me vas a escuchar. Tendrás que considerar que algo en tu persona nunca sufrió un cambio, ¿lo sabías?, a decir verdad, definitivamente algo reparador debe sucederte, tu manera de pensar debe cambiar, tu manera de hablar debe ser diferente y tus actitud endeble, firme. Así, en estas condiciones no puedes servirme a mí ni a ninguna buena causa. Pero si cambias, si en verdad lo haces tendrás mi favor y nada de lo que sientes ahora y te causa frustración, permanecerá; te ayudare a rehabilitarte, dalo por seguro. Entonces sí, podremos vernos cara a cara. Sinceramente; siento que hay cosas que están contaminándote y ¿sabes qué? Están en tu interior. Aun así valoro muchas cosas en ti, cosas preciosas lo admito… pero debes descartar la basura que guardas en tu corazón y lo ensucia. Es hora de que empieces a trabajar de inmediato en esto, piénsalo bien, de lo contrario, esto puede perjudicarte mucho, entonces, ¿porque no empiezas en marcar una diferencia?, no seas como los que te rodean, ellos tienen que imitarte. Medita en esto y tendrás todo de mi parte, voy a cuidarte, voy a defenderte de los malos y de los fuertes, lo haré, ya lo veras…”

 

Paráfrasis del libro de Jeremías 15:15-21 –La Biblia RV60

 

Tomado del libro: “Antes que llegue el invierno”

Autor: David Fernández- 2025-´Copyright

 

 

domingo, 13 de abril de 2025

NIEVE

 

 

CAPITULO 17

NIEVE

  Luego de unas horas cae tendido sobre  el pasto frió, el lugar donde muchos se rinden, ¿vale la pena volverse a levantar? se pregunta, aun le falta muy poco para llegar al arco que indica la entrada a la localidad de La Plata.  Se siente cansado…cansado de si mismo, de su estupidez, de la pasión desordenada que lo llevo a una incansable búsqueda de la verdad; que ahora duele y le muestra además la realidad de una generación que persiste en deteriorase. Como si hubieran encontrado la manera de vivir anestesiados, y así, no asumir responsabilidad de ser protagonistas de la historia. Esperando por la muerte que les hubiera tocado en otro tiempo.  Han alterado el orden natural. Padres que entierran a sus jóvenes hijos, hijos que entierran a sus padres de por vida.

  “Lo intente”… balbucea para el mismo…”lo intente”

  Como una vertiente en su corazón, imagina a Leticia. Su mente la recrea en su mejor figura que viene al amparo de las sombras, le trae un ramo de flores, ella esta triste por el y le habla pero el no la escucha, solo puede leer sus labios. Rafael no atina a nada, inmutable a sus reflejos solo la mira desde el suelo…y ella, solo ella le acompaña en el final del día, para despedirse para siempre del soldado que yace inerte. Deja el ramo a su lado y se va, es tarde… su apariencia se disipa con el viento.

Aun en una imagen volátil Leticia lo envuelve en el recuerdo de su perfume y luego… la nada.

 La incertidumbre y la desesperanza  vuelven como tropas de relevo rodeándolo. En busca de una deuda pendiente.

“…Buscala Rafa,…si volves…buscala…” Una voz grave, lenta y distorsionada le suena audible.

Su rostro sigue apoyado en la tierra, donde tarde o temprano van a parar los invencibles.

 Mira los árboles que ahora están inmutables, inconmovibles y que se comportan de manera extraña. Desertores  a la natura, encubridores del próximo cisma, y  algo que  vuelve  para un final inesperado.

“… ¡Rafael!... ¡Rafael!... ¡tu hermano!.. Le dieron…”  Ese recuerdo otra vez. Sus ojos se cierran, pero esta consciente.

 Entonces es que sale de la trinchera en su imaginación desobedeciendo órdenes, su hermano esta distante pero el llega. De fondo el bombardeo y la balacera incesante, pero el corre buscando a su hermano. En medio de la improvisación, el azar sigue buscando quien tiene tanta suerte como para seguir con vida, llega donde está él y lo abraza porque está muy mal herido…herido de muerte. Con un esfuerzo Víctor le devuelve a Rafael la foto que guardo un día en su bolsillo. 

 Le hace prometer que la seguirá buscando.

“…Buscala Rafa,…si volves…busca a tu mamá…”

“…Prometemelo….” Sus ojos color miel se están cristalizados…el rostro de  Víctor se va… Su hermano…muere.

 

       Esta anocheciendo rápidamente, el Parque Pereyra Iraola en las afueras de la ciudad de La Plata está cambiando.  Es 9 de julio del año 2007, luego de ochenta y nueve años vuelve a nevar aquí. Un día tan particular en que la nieve lo encuentra vencido en un parque. Como hace veinticinco años cuando la nieve lo encontró por primera vez rendido en una isla.

Algo extraño iba a suceder en este día, Rafael lo venia presintiendo. Pero jamás pensó  que el cielo le enviaría este regalo porque ahora si se ha quedado profundamente dormido.

Su conciencia, ahora lo deja libre, y lo lleva a despertar del conflicto que vivió por años dentro de el.

   Muchas cosas comienzan a tener sentido…aquella tarde en el reencuentro con su padre y su abuela paterna al regresar de Malvinas.

“… Solo…lamento que Víctor no pudo volver conmigo…no pude hacer nada por el”

Pero ellos solo le entregaron miradas cómplices y desconfiadas, tal vez suponiendo que es parte del respeto que se les debe a los héroes. Nunca le preguntaron nada, nunca le indujeron a contar nada. El sospecho que comprendieron la perdida y ellos supusieron que no era el mismo. Ocultaron el juicio desacertado.

Todo lo que sucedió esa noche en la isla vuelve a su memoria de manera recurrente, el mejor lugar para esconder a un héroe; finalmente esto le induciría en la búsqueda de su madre. Solo una promesa jurada en Malvinas, desataría ese valor que había perdido en su reprimida juventud.

   La escena nevada es imperdible, el momento emocional irrepetible, es el punto de inflexión que abre cualquier mente o corazón.

 No es la primera vez que el llegaba hasta aquí, bajo este viejo álamo desnudo que lo vio guardar una tarde entre sus raíces, un pequeño paquete con algunas cartas desde el frente de batalla. Esas que nunca mando a su padre... nunca las había enviado.  El soldado siempre le reclamo en silencio el porque de la indiferencia paternal a la esperada correspondencia. Pero le duele admitir que jamás las entrego al correo militar. También  su gorra de soldado envuelto en una pequeña bandera argentina. Un “Cementerio Darwin” al que solo Rafael asiste, porque es suyo.

  Volvió por su palabra cumplida, ahora Víctor descansaría en paz.  Las islas aquí, para el…la nieve...también.

Divaga en su mente, abre sus ojos mirando el cielo y la nieve que cae.

 

 

“…Rafael, mañana haremos un viaje muy temprano…

…¿Y mamá?  ¿Dónde está mamá?...

…Somos hermanos, es una larga historia, pero te la voy a contar ya que estas de guardia…

…Hola, eeh…acabo de salir de un ataúd…creo que hoy no es un buen día para mi funeral…

…¡Gracias Rafael, por el perrito y se llama Katuna como el que tenia antes!…

…¡Para pibe! ¡Entregate rusito no dejes que te maten!…

…Rafael, siempre me gustaste, ya estoy cansada de los pibes del barrio, y de la droga, llevame con vos a donde sea…

…¡No me podes matar! Porque soy tu padre…si no me crees preguntale a tu viejo…

¡Soy tu padre!… ¡soy tu padre!… ¡soy tu padreeeeeeeee!…”

 

     El ha descubierto algo en el subconsciente y ahora si se quedo dormido, rendido. Dormido profundamente.

Antonio conocía este lugar, no era la primera vez que lo encontraba solitario y meditabundo, ya hubo otras épocas, por eso fue allí a buscarlo.

 Detuvo el auto, vio desde allí que  Rafael estaba tendido en el suelo blanco, las huellas de los neumáticos sobre la nevada virgen quedan marcadas, la mano en el hombro también. Lo ayudo a ponerse de pie. Quizás vuelva a nevar en ochenta y nueve años aquí en  La Plata. Pero un hombre debe levantarse  antes que cese el milagro. Despertarse cuando cae nieve y redimir el recuerdo yermo debe ser algo espontáneo… no cae nieve muy seguido en el desierto. Se miraron por un momento, los ojos tristes color miel no perdieron el brillo a pesar de la edad.  Por una burla del destino, solo por una burla, Antonio no es el padre de Rafael. El soldado no solo necesitaba un padre en este momento, sino también un amigo. No había nadie cerca en más de quinientos metros a la redonda.

Antonio baja su cabeza, gime, solloza…era el momento

      ─ Perdoname Rafael…lo siento mucho…perdoname… Solamente Antonio sabe su cargo de conciencia.

Rafael abrió sus brazos buscando el afecto contenido. Se abrazaron, la nieve caía sobre ellos uniendo sus figuras. Lloraron,  sus historias estaban unidas desde siempre, nada cambiaria para ellos. Antonio nunca supo que Rafael había descubierto este secreto, sobre su madre y sobre quien era su verdadero padre. Nunca lo sabrá tampoco.

 El pasado es volátil, no volverá más a abofetearles la otra mejilla, ya no. Vuelve a peinarse con sus manos  el cabello sobre la frente… entonces es que la ve…ella esta saliendo del automóvil  para ir al encuentro del soldado que ahora si regresa a casa para quedarse definitivamente. Su canción preferida suena en el aire… y Leticia  no es un engaño de su alma. Esta vez no  viene envuelta por un halo de fantasía; es ella que corre hacia el para besarlo y colgarse de su cuello como tantas veces.

La nieve sigue cayendo cambiando el paisaje. El quiere decirle algo importante:

      ─…hoy la nieve me despertó de un sueño que nació en Malvinas…donde creí que había encontrado a mi hermano… Víctor… no era mi hermano. También hoy, confirme sospechas que tuve toda mi vida, de cosas que pasaron en mi adolescencia. De un tiempo familiar negativo, de rechazos y violencia, de dolor y ausencia. Mi padre no es mi verdadero padre, todo parece tan extraño para mi; me siento como si hubiera despertado de una pesadilla…no sé.

     Ella vuelve a besarlo, y pone luego su mano sobre los tibios labios de Rafael. Para que ya no diga mas nada, ya estaba bien.  Leticia disimula bien su pensamiento, sabe que ya abra tiempo para hablar de fantasías. El silencio ya no es profano en medio de tanta necesidad. Rafael voltea a ver el lugar que deja, introduce la mano en el bolsillo de su abrigo y saca un puñado de semillas que había llevado para la ceremonia íntima. Piensa que tal vez seria bueno esconderlas bajo este álamo, pero desiste. Su mano sigue abierta

      …son semillas de lilas,  eran las preferidas de mamá… debo encontrar un lugar para dejarlas.

      No es el tiempo aun Le dice ella, mientras se frota las manos y calienta su nariz enrojecida por el frío Lo sé…nacerán en primaveraAsiente el gesticulando. Ella  acaricia su vientre…

      Nuestro hijo también.

     Volver a casa recorriendo el camino Centenario, es volver a renovar la imagen desgastada por la rutina, el paisaje platense a cambiado, la gente camina de puro gusto de  aquí para allá, buscando la mejor foto en la noche. Cada lugar público en la ciudad esta concurrido, aunque es medianoche, la gente deja expresar un espíritu inusual de alegría, muchos también juegan con la nieve en la plaza  Complejo Malvinas Argentinas. Una imagen atípica, nunca había estado así. Un hombre mira todo a través del vidrio del automóvil mientras la nieve cae.  Sale y  camina lentamente hacia la glorieta en donde siempre se encuentran las parejas, nadie repara en lo que el hace pues todos tienen su atención en la novedad. Arroja las semillas en algún lugar y después se marcha…y después suspira…y después la nieve.

 

Capítulo 17 del Libro “Secretos Inconfesos” autor: David Fernández -2016-Amazon- copyright

 

GLOOMY SUNDAY

Domingo Triste Diciembre 22 de 2016. En algún lugar de El Paso, Texas                                                                   ...